Librería Anticuaria Tercer Milenio


EDITORIAL

La Anatomía en España en el siglo XIX (1)

 

A continuación reseñamos algunas obras relativas a la Anatomía, publicadas en España durante el siglo XIX y primer tercio del XX.

Introducción

La anatomía, básicamente descriptiva de los siglos anteriores, dio paso en el siglo XIX al desarrollo de nuevas ciencias como la anatomía comparada, la anatomía microscópica o la embriología.

En España, el prometedor renacer de la ciencia médica del siglo XVIII, reflejado en el saber anatómico por tratados como los de Manuel de Porras (1716) y Martín Martínez (1728) o los estudios de Antonio de Gimbernat (1793) y que culminó con el tratado de Bonells y Lacaba (1796-1800), fue truncado durante el periodo de la Guerra de la Independencia y del reinado de Fernando VII, caracterizado este por su cerrada actitud ideológica. A partir del reinado de Isabel II, es decir en la etapa intermedia, mejoraron las condiciones lo que permitió la aparición de un tratado anatómico como el de Boscasa, en la vanguardia de la ciencia europea. Esta etapa fue seguida por un activo periodo en el que destacaron anatomistas tan importantes como Juan Fourquet Muñoz, su discípulo Julián Calleja, Marcos Viñals, Rafael Martínez de Molina o Pedro González de Velasco. 

I. Final de la Ilustración (hasta 1808)

Se siguen editando los tratados de autores del s. XVIII, como los de Martín Martínez  y Juan de Dios López.

Martín Martínez (Madrid, 1684-Madrid, 1734), fue profesor de anatomía y examinador del Protomedicato. Debido a su relación con la Corte, ya que era médico de Felipe V, se vio influido por las corrientes culturales europeas lo que se manifiesta en sus escritos que poseen un carácter renovador.

En 1728 publicó su obra más importante, Anatomía completa del hombre, que conoció ocho ediciones a lo largo del siglo XVIII. Constituye un resumen del conocimiento anatómico de la época sin aportaciones originales. Las última edición de Benito Cano, aparecida en Madrid en 1788, aún se manejaba en los primeros años del siglo XIX.

Como ejemplo podemos citar la edición de 1745, aparecida en Madrid y editada por la Imprenta Real en un volumen en cuarto, compuesta de portada + 14 hojas + retrato + 592 páginas +4 hojas (índice) + XXII láminas fuera de texto.

La obra está magníficamente ilustrada con 22 láminas como las mostradas aquí

La influencia de Martín Martínez en la medicina española queda manifiesta con la reedición de sus obras muchos años después de su muerte. Su Examen nuevo de cirugía moderna aún tenia aplicación en 1811

Juan de Dios López  (Madrid, 1711-Madrid, 1773), cirujano mayor del Hospital de Corte escribió un Compendio anatómico dividido en cuatro partes, cuyos dos volúmenes fueron editados en  Madrid entre 1750 y 1752. Fue utilizado como obra de texto durante medio siglo por lo que apareció reeditado en 1791 y 1818, esta última edición corregida y aumentada por José Fernández del Valle, edición poco justificada ya que años atrás había aparecido la obra mucho más moderna de Bonells y Lacaba.

La segunda edición también titulada Compendio anatómico dividido en cuatro partes, apareció en Madrid en 1791, editada por la Viuda de Marín. Consta de dos volúmenes en octavo de V + 242 páginas y 2 hojas + 238 páginas + 1 hoja, respectivamente. 

La tercera edición, titulada Compendio anatómico y fisiológico, se editó por Villalpando en Madrid en 1818, igualmente en dos volúmenes de 518 y 548 páginas respectivamente. Esta edición corrió a cargo Juan Fernández del Valle.

El jesuita Lorenzo Hervás y Panduro (Horcajo de Santiago, Cuenca, 1735-Roma, 1809) escribió El hombre físico, ó anatomía humana físico-filosófica. Apareció en Madrid, Librería de Ranz, en 1800, en dos volúmenes en cuarto con 4 hojas + 480 páginas y 2 hojas + 564 páginas, respectivamente. Constituye un tratado divulgativo de buen nivel científico.

Jaime Bonells, médico barcelonés e Ignacio Lacaba y Vila (Barcelona, 1745 - Roma, 1814) escribieron en colaboración el Curso completo de Anatomía del cuerpo humano. Se editó por Sancha en Madrid entre 1796 y 1800 en cinco volúmenes. Es una obra de un valor científico muy superior a las anteriores.

Hubo una segunda edición de Fuentenebro, Fermín Villalpando y Martínez Dávila, Madrid, 1820. Los cinco volúmenes en cuarto comprenden 211, 174, XII+273, 246 y 312 páginas respectivamente.

Bonells, que fue médico de los duques de Alba, había escrito en 1786 la obra Perjuicios que acarrean al género humano y al Estado las madres que rehuyen criar a sus hijos en la cual defiende las ventajas de la lactancia materna.

Ignacio Lacaba, en colaboración esta vez con Isidro de Isaura, publicó en 1799 en Madrid, Imprenta Real, un atlas titulado Prontuario Anatómico Teórico-Práctico del cuerpo humano. Primera parte. De los huesos del esqueleto de un adulto.


La Anatomía en España en el siglo XIX (2)

Etapas de catástrofe (1808-1833) e intermedia (1833-1868)

La guerra de la Independencia y el reinado de Fernando VII ocuparon el primer tercio del siglo XIX durante el cual el hundimiento de las instituciones ocasionó una laguna intelectual prácticamente absoluta. Aparte de reediciones de las obras de Juan de Dios López y de Jaime Bonells e Ignacio Lacaba, citadas anteriormente, sólo aparecieron algunos pequeños trabajos dedicados a los estudiantes de medicina. Así Joaquín Sánchez Reciente (nacido en Cantillana, hacia 1801), catedrático de anatomía en la Universidad Literaria de Sevilla en 1829 y que desde dos años antes venía ejerciendo como sustituto de cátedra, escribió un Resumen de Anatomía que se publicó en Sevilla por Mariano Caro, en 1828 en un volumen en octavo de 187 páginas. Podemos hacernos una idea del nivel de la enseñanza de aquella época por la propia calificación que el autor hace de su obra al definirla como un índice de las materias más interesantes para los jóvenes estudiantes del noble arte de curar.

Después de este periodo de sequía creadora, apareció la Anatomía de Zuriaga, una de las pocas obras españolas de nivel aceptable de la primera mitad del siglo XIX.

Agapito Zuriaga Clemente nació en Avejuela, Teruel, en 1814 y murió en Valencia en 1866. Fue catedrático de anatomía de la Facultad de Medicina de Valencia. Su única publicación sobre la materia es el Compendio de anatomía general y descriptiva seguido de un arte de disecar. Apareció en Valencia por  la Oficina de López en 1838 en dos volúmenes en octavo de 734 y 759 páginas.

En 1837 Lorenzo Boscasa Igual (Valencia, 1787 - Madrid, 1857) publicó su Tratado de Anatomía general y descriptiva. Se editó en Madrid por A. Calleja.

En 1844 apareció la segunda edición, titulada esta vez Tratado de Anatomía general, descriptiva y topográfica, en dos volúmenes en octavo de XIV, 739 y 23 páginas el primero y 3 hojas y 420 páginas el segundo. Se publicó en Madrid, por la Viuda e Hijos de Antonio Calleja. Constituye el mejor texto español de anatomía de la primera mitad del siglo XIX.

En 1841 se publicó el Manual de Anatomía general y descriptiva según las explicaciones de Juan Francisco Sánchez, catedrático del colegio de medicina y cirugía de S. Carlos recogidas por su discípulo Gervasio Sánchez Aparicio. Un volumen  en octavo de 407 páginas editado en Madrid, Imprenta de Yenes.

Marcos Viñals Rubio (Burgos, 1812 - Madrid, 1895) publicó en 1843 su memoria titulada Nueva descripción de la porción petrosa del temporal... aparecida en Madrid, Librería de Sánchez. Constituye una de las pocas contribuciones originales españolas en la anatomía de la primera mitad del siglo XIX.

Francisco Méndez Álvaro (Pajares, Ávila, 1806 - Madrid, 1883) tradujo la obra de J. N. Masse Atlas completo de Anatomía descriptiva del cuerpo humano. Se publicó en Madrid en 1845, editada por Boix en un volumen en octavo con XI + 120 páginas y 112 láminas fuera de texto.

Según el traductor, la obra trata de cubrir la falta de colecciones de láminas de anatomía editadas en España y hacer innecesario acudir a las voluminosas y costosas ediciones aparecidas en el extranjero. Hasta  finales del siglo XIX aparecieron varias ediciones.

El cirujano Pedro González de Velasco (Valseca de Boones, Segovia, 1815 - Madrid, 1882), fundador de El Anfiteatro Anatómico Español, publicó diversos trabajos sobre anatomía. Su libro más interesante es un Atlas de partos publicado en 1852.

Rafael Martínez Molina (Jaén, 1816 - Jaén, 1888), profesor de anatomía en la Facultad de Medicina de Madrid, en colaboración con Francisco Santana Villanueva, tradujo el Tratado de Anatomía Descriptiva de Sappey, publicado entre 1854 y 1858 en Madrid por Carlos Bailly-Bailliere en cinco tomos en octavo de 380, 362, 426, 416 y 733 páginas respectivamente y un total de 395 figuras. 

Siendo catedrático de cirugía en la Facultad de Medicina de Granada, Juan Creus Manso (Guadalajara, 1828 - Granada, 1897), publicó en 1861 un Tratado elemental de anatomía médico-quirúrgica. En 1872 apareció la segunda edición.

José María Gómez Alamá (Valencia, 1815 - Valencia, 1874), catedrático de anatomía en la Facultad de Valencia a partir de 1848, escribió un Compendio de Anatomía descriptiva y elementos de la general, con nociones de Anatomía microscópica que fue publicada por J. Doménech en Valencia entre 1867 y 1868, en dos volúmenes en octavo de 531 páginas y 8 hojas y 658 páginas y 7 hojas, respectivamente.

En 1872 apareció la segunda edición con el título de Tratado de Anatomía general, descriptiva y topográfica, también en dos volúmenes. Madrid, Vda e Hijos de A. Calleja .

En 1862 había publicado Discurso sobre la importancia de la anatomía humana en sus relaciones con las artes, las ciencias y la religión, un volumen en octavo de 33 páginas,  Universidad de Valencia.

En 1870 publicó Arte de disecar, un volumen en octavo de 167 páginas y tres hojas, editado por José Domenech en Valencia.


La Anatomía en España en el siglo XIX (3)

 

Etapas de Revolución y Restauración (1869 a 1902)

Al comienzo de este periodo se siguieron publicando resúmenes de anatomía dirigidos a los estudiantes de medicina como el M. Cabanellas y C. Martínez de 1869 que se completó en 1871 con un Atlas destacado por las láminas litografiadas realizadas por Magín Cabanellas.

Carlos Silóniz Ortiz (Cádiz, 1815 - Barcelona, 1898), catedrático de anatomía en la facultad de Medicina de Barcelona desde 1847,  representa seguramente mejor que cualquier otro autor el cambio que la disciplina experimentó en España siguiendo las corrientes europeas tanto en la anatomía general basada en la teoría celular, como en la embriología y anatomía comparada. Publicó su Curso de Anatomía Descriptiva y general entre 1869 y 1870.

El cirujano Juan Creus Manso (Guadalajara, 1828 Granada, 1897) publicó en 1872 la segunda edición de su Tratado elemental de anatomía médico-quirúrgica.

Juan Fourquet Muñoz, nacido en 1807 en Madrid y catedrático de anatomía en la Facultad de Medicina de Madrid desde 1847, murió en 1865 mientras preparaba un  tratado de anatomía descriptiva basado en su experiencia personal. Su trabajo fue recogido por su discípulo Julián Calleja Sánchez (Madrid, 1836 - Madrid, 1913) quien, publicó entre 1869 y 1877, cuatro volúmenes de un incompleto Tratado de anatomía humana.

El primer tomo está dedicado a los Prolegómenos, Valladolid, Hijos de Rodríguez, 1869, con LVII + 226 páginas y 5 láminas + 7 hojas explicativas. En él recoge varios artículos de Fourquet.

El tomo II corresponde a la Esqueletología, Valladolid, Hijos de Rodríguez, 1870, con 698 páginas y 51 láminas con las correspondientes hojas explicativas.

El tomo III corresponde a la Miología, Valladolid, Hijos de Rodríguez, 1872, con VI + 513 páginas y 23 láminas con las correspondientes hojas explicativas.

El tomo IV, de 1877 fue el último publicado.

Julián Calleja escribió, además, un Compendio de Anatomía, cuya primera edición apareció en Valladolid, Hijos de Rodríguez, 1872, con el título de Compendio del segundo curso de Anatomía Humana conforme a la práctica establecida en la Facultad de Medicina de Madrid. Corresponde a un volumen en cuarto de 537 páginas que incluye Angiología, Neurología, Estesiología y Aponeurología.

Con el título de Nuevo Compendio de Anatomía Descriptiva escribió en 1878 una obra que tuvo cuatro ediciones. En la segunda edición publicada en Zaragoza, La Derecha, 1886 - 87, en dos volúmenes en cuarto, con VI + 821 páginas y 207 figuras y 654 páginas y 174 figuras respectivamente. Colaboró Federico Olóriz que escribió la embriología y la anatomía comparada.

La tercera edición apareció en Madrid, Hijos de J. A. García, en 1897.

La cuarta también en Madrid, Hijos de J. A. García, en 1901.

Federico Olóriz Aguilera (Granada, 1855 - Madrid, 1912), catedrático de anatomía descriptiva de la la Facultad de Medicina de Madrid desde 1883, publicó en 1890 un Manual de Técnica Anatómica. Posteriormente, dirigió su interés hacia la antropología.

S. Cardenal y L. Góngora tradujeron el Manual de Anatomía Descriptiva de Roberto Hartmann. La obra publicada en Barcelona por Espasa y Compañía. La obra apareció sin fecha (prologada en 1883), en dos volúmenes en cuarto con XII + 650 páginas + XXXIX + 257 figuras  =  550 páginas + 163 figuras (figuras 258-421).

Durante este periodo aparecieron en España algunas obras de anatomía veterinaria de relieve, entre las que podemos citar las Quiroga y Robert. José Quiroga y González publicó en 1869 la segunda edición de su Anatomía descriptiva de los principales animales domésticos. La obra fue editada en Madrid por Pablo Calleja y Compañía en un volumen en cuarto de VII + 447 páginas.

José Robert y Serrat fue autor, entre otras obras, del Tratado de Anatomía descriptiva de los animales domésticos, publicado en Zaragoza por C. Ariño en 1876 -1880. La segunda edición, también de Calisto Ariño en Zaragoza en dos volúmenes. El volumen segundo lleva la fecha de 1884 aunque existen ejemplares como segunda edición, publicados en Zaragoza por la C. Ariño y por la Viuda de C. Ariño en dos volúmenes fechados en 1898 y 1901.


La Anatomía en España en el siglo XIX (y 4)

 

Primer tercio del siglo XX

 

Durante este periodo se publican escasas obras de anatomía de autores españoles. En cambio, aparecen traducciones de importantes tratados escritos por anatómicos franceses y alemanes. Así mismo, son abundantes las publicaciones sobre embriología.

Julián de la Villa y Sanz (Madrid, 1881- ), catedrático de Anatomía descriptiva en la Facultad de Medicina de Madrid desde 1922, escribió la obra Anatomía humana y embriología, publicada en fascículos desde 1924 a 1931 en Madrid por Saturnino Calleja.

Federico Olóriz y Aguilera (Granada, 1855 - Madrid, 1912) tradujo y prologó la obra de Letulle Práctica de las autopsias, que apareció en Madrid en 1904 en un volumen en cuarto de X + 555 páginas y 541 figuras editado por Administración de la Revista de Medicina y Cirugía Prácticas.

En 1911 Gregorio Marañón publicó Indagaciones anatómicas sobre el aparato paratiroideo del hombre. Examen anatómico é histológico de la región tiroidea de 180 cadáveres (Memoria premiada por la R. A. de Medicina.-Premio Martínez Molina). La obra apareció en Madrid, editada por Hijos de Tello en un volumen en cuarto de 170 páginas y 14 figuras fuera de texto.

Pedro Ara y Sarria tradujo en 1922 el Manual de disección de P. Poirier y A. Baumgartner al que añadió un Apéndice sobre Técnica anatómica general y disección de los órganos de los sentidos. La obra se publicó en Madrid por Ruiz Hermanos, en un volumen en octavo de 383 páginas, ilustrado.

En marzo de 1934 se publicó en Madrid el fascículo 1º del Museo Anatómico Español, monográfico de Pedro Ara.

En 1936 se publicó la conferencia dada en la Academia Nacional de Medicina La anatomía en el siglo XVIII y los anatómicos españoles.

Daniel Mezquita Moreno, catedrático de anatomía en la Facultad de Medicina de Sevilla desde 1922 publicó un Manual de Técnica Anatómica, Madrid, 1918, editado por José Ruiz en un volumen en cuarto de 593 páginas, ilustrado.

En 1933 hizo su discurso de ingreso en  la Academia de Medicina de Sevilla sobre Algunas noticias acerca de los anatómicos españoles y la participación española en los estudios de anatomía.

En 1929 apareció la obra Anatomía de los centros nerviosos de R. López Prieto y C. García Urdiales, Valladolid, Cuesta, en un volumen en cuarto de VII +410 páginas y 147 figuras.

J. Pujiula es autor de Elementos de Embriología del hombre y demás vertebrados. La obra, prologada por Pedro Nubiola, se publicó en 1923 en Barcelona, Editorial Pujiula, en dos volúmenes en octavo de 332 y 510 páginas, ilustrado

Publicó otra versión con el mismo título de Elementos de Embriología del hombre y demás vertebrados, en 1927, Madrid, Bailly-Baillière, un volumen en cuarto de184 páginas y 207 figuras.

M. Taure Gómez publicó la obra Embriología en 1930, Barcelona,  Librería Sintes, un volumen en cuarto con 227 páginas , ilustrado, con prólogo de Antonio Riera Villaret.

A comienzos del siglo se publicó por Salvat el Tratado de Anatomía Humana de L Testut en cuatro volúmenes de 1262, 1192, 1247 y 1072 páginas, en cuarto, traducido por Corominas-Sabater y Antonio Riera Villaret. La obra, reeditada varias veces y revisada posteriormente por A. Latarjet y O. Jacob, constituyó la referencia obligada para los estudios anatómicos durante más de medio siglo.

Bajo su sombra apareció el Compendio de Anatomía Descriptiva de L. Testut y A. Latarjet decimotercera edición, Barcelona, Salvat, en un volumen en cuarto de VI +768 páginas),

También se publicó el Tratado de Anatomía Topográfica con aplicaciones médico-quirúrgicas de L. Testut y O. Jacob (cuarta edición de 1924-1926, Barcelona, Salvat, en dos volúmenes de VIII + 1071 páginas y 636 figuras y 1384 páginas y 841 figuras) y el Compendio de Anatomía Topográfica con aplicaciones médico-quirúrgicas también de L. Testut y O. Jacob (cuarta edición de 1917, Barcelona, P. Salvat, un volumen en cuarto de 496 páginas).

En 1926-1927 apareció  la Anatomía humana descriptiva y topográfica de H. Rouviere. Los tres volúmenes en cuarto de XVI + 502 páginas + 291 figuras = VIII + 469 páginas + 229 figuras (292 a 520) = VIII + 650 páginas + 468 figuras, fueron editados por Bailly-Bailliere en Madrid. (2368).

En 1930 apareció la segunda edición.

El ya referido Manual de disección de P. Poirier y A Baumgartner, fue publicado en 1922 en Madrid por Ruiz Hermanos en un volumen en octavo de 383 páginas, ilustrado.

En 1929 se publicó la obra Embriología Humana de L. Michaelis y R. Weissenberg en Barcelona, editada por Labor en un volumen en  cuarto de X + 221 páginas, 81 figuras y cinco láminas fuera de texto.

En 1931 se publicó la obra Recientes adquisiciones en anatomía de H. Woollard, traducido por F. Tello y Valdivieso y revisado por J. F. Tello. Apareció en Madrid, editado por Javier Morata en un  volumen en cuarto de XII + 372 páginas con 4 láminas en colores y 73 figuras.

En 1934 se publicó el Atlas de anatomía de Victor Pauchet y S. Dupret. La obra fue editada por Gustavo Gili en Barcelona, en un volumen en octavo de 371 páginas y 354 láminas.


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