Librería Anticuaria Tercer Milenio


EDITORIAL

La Genética en España en el siglo XIX y primera mitad del XX


 

Introducción. Antecedentes históricos

 

La genética es la ciencia que estudia la transmisión de los caracteres que definen los organismos vivos, o lo que es lo mismo, el proceso por el cual los seres vivos dan lugar, al reproducirse, a seres semejantes a ellos. 

El interés del hombre por la herencia de los caracteres de animales y plantas es, probablemente, tan antiguo como la propia humanidad. El cruzamiento de progenitores de diferentes características, con el fin de obtener una descendencia particular, proceso denominado hibridación,  fue experimentado desde muy antiguo. Investigadores como Kölreuter en el siglo XVIII y Gärtner, Vilmorin o Dalton en el XIX, trabajaron en este tema.

Pero los planteamientos básicos de la genética moderna se establecieron en la segunda mitad del siglo XIX. La teoría celular, la evolución biológica, la variabilidad de la especie, las poblaciones o la mecánica de la fecundación, fueron estudiados o establecidos en ese periodo y por ello biólogos como Schwann con su teoría celular, Virchow que consideraba la división celular como base de la continuidad de la vida, Darwin estudiando la evolución biológica, Nägeli al considerar al núcleo celular como portador de la herencia, Boveri quien puso en evidencia el papel de los cromosomas en la herencia,  van Beneden descubridor de la meiosis, Weismann que lanzó el concepto de somatoplasma y plasma germinal, Miescher quien aisló de la nucleina o Wilson papel de la cromatina como material genético, crearon con sus estudios el clima adecuado y el interés por lo que después sería el objeto concreto de la genética.

Oskar Hertwig describió en 1875 la fecundación del óvulo por el espermatozoide en el erizo de mar en los términos siguientes: La fecundación consiste en la fusión de dos núcleos de células sexuales diferenciadas. Esta afirmación representa la esencia de nuestra moderna teoría de la fecundación. La traducción al francés de su Tratado de embriología recoge estas experiencias.

Fueron las experiencias de Gregor Mendel, acertadas y metódicas, las que aclararon el mecanismo íntimo de la herencia. Experiencias acertadas porque supo elegir un material de investigación adecuado a sus propósitos y metódicas porque aplicó el rigor científico en su interpretación.

Si bien Mendel interpretó correctamente sus resultados, lo que le permitió enunciar las leyes generales de la herencia, la importancia y trascendencia de los mismos escaparon a su imaginación. Ello fue debido a que por aquel tiempo dominaban ideas erróneas de Darwin y de los darwinistas sobre mecanismos la herencia de los seres vivos (pangénesis) y a que la autoridad científica a quien Mendel sometió sus estudios, Nägeli, careció de la perspicacia necesaria para valorarlos.

Mendel leyó sus experiencias sobre híbridos del guisante en 1865 y las publicó en 1866: Versuche über Pflanzenhybryden. Verh. des Naturforscher-Vereines in Brünn. Bd IV. 1866. S. 1.

Wilhelm Olbers Focke en su obra Die Pflanzen-Mischlinge: Ein Beitrag zur Biologie der Gewächse, publicada en Berlín en 1881, cita repetidamente las experiencias de Mendel, pero su trascendencia se puso de manifiesto por los trabajos publicados en 1900 de forma independiente por los botánicos Hugo de Vries, Carl Correns y Erich Tschermak en los Berichte der Deutschen Botanischen Gesellschat , en los que llegaban a las mismas conclusiones que Mendel. De este núcleo arrancó la genética moderna.

Hugo de Vries había descubierto la plasmolisis en células vegetales lo que fue la base de posteriores estudios físicoquímicos de Arrhenius y Van't Hoff.

Su contribución más trascendental en la genética fue la observación de una mutación espontánea heredable en Oenothera lamarckiana. Tal fenómeno sirvió para entender mejor los mecanismos de la evolución biológica.

El término Genética fue introducido por Bateson en 1901 para definir el estudio de la herencia y de la variación. En 1909 Johannsen creo el término gen como el factor unitario que define la herencia.

Desde entonces la genética se desarrolló en lo que podemos considerar su etapa clásica. Durante este periodo, que duraría cuarenta años, destacaron científicos como Thomas Hunt Morgan quien, trabajando con la mosca del vinagre, Drosophila melanogaster, descubrió la herencia ligada al cromosoma X y la base cromosómica del ligamiento, Herman Joseph Muller quien encontró que los rayos X aumentaban la frecuencia de las mutaciones, Barbara McClintock quien estudiando el maíz descubrió que la recombinación genética implica un intercambio de material  entre cromosomas homólogos o Gunter Stern que estudió la recombinación en Drosophila.

La introducción a partir de 1940 de técnicas de investigación molecular, abrió la etapa de la denominada genética molecular con el descubrimiento de la relación entre genes y enzimas, es decir, el papel de los ácidos nucleicos y proteínas en los procesos de la herencia. En este periodo destacan figuras como James Watson y  Francis Crick quienes descubrieron la estructura en doble hélice del ADN, Arthur Kornberg que aisló la polimerasa del ADN o Severo Ochoa que aisló la polimerasa del ARN.


 

La Genética en España (1)

 

En España la Genética interesó de manera tardía, apareciendo las primeras publicaciones hacia 1920. Durante las dos décadas siguientes la actividad en este campo de la biología fue creciendo tanto por lo que respecta a la investigación como a la edición de obras originales y traducciones.

El tratamiento de la herencia en las obras españolas de biología anteriores a 1920 es muy superficial. Como ejemplo podemos citar que en las tres ediciones de la Historia natural de Ignacio Bolívar y Salvador Calderón (la primera edición con Fernando Quiroga como coautor) fechadas en 1890, 1900 y 1909, respectivamente, el artículo sobre herencia, que se limita a unas pocas líneas sin referencia bibliográfica alguna, permanece prácticamente invariable.

La creación de la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas en 1907 y la actividad de investigación llevada a cabo en el Laboratorio de Biología del Museo Nacional de Ciencias Naturales propició un ambiente adecuado para cambiar aquella situación. Científicos como Antonio de Zulueta, José Fernández Nonídez, Fernando Galán o Gimena Fernández de la Vega fueron becados por la Junta para trabajar en los laboratorios extranjeros de genética más reputados.

Las dos figuras españolas fundamentales de esta época fueron Antonio de Zulueta y José Fernández Nonídez. En un segundo plano aparecen Manuel Bordás, Gimena Fernández de la Vega, Ramón Blanco y Fernando Galán. Autores como Jaime Pujiula, José Loustau, Orestes Cendrero, Enrique Rioja o Salustio Alvarado fueron incorporando con mayor o menor fortuna los conocimientos genéticos de la época en las obras que publicaron sobre biología.

Cronológicamente la obra publicada en español puede resumirse:

1877. Aparece la primera edición de la traducción al español del Origen de las especies. En Madrid, Perojo. Un volumen en cuarto de 573 páginas.

1905. Se publica en Madrid los Elementos de Biología General de José Gogorza. La obra sirve de referencia para conocer  el tratamiento que al tema de la herencia se daba en los años previos a la creación de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas y del Laboratorio de Biología del Museo Nacional de Ciencias Naturales. La obra está dedicada a los alumnos de las Facultades de Ciencias y de Medicina. En el texto se acepta implícitamente que las variaciones espontáneas, en el sentido de mutaciones, puedan intervenir en el mecanismo de formación de nuevas especies. La obra se editó por la Librería General de Victoriano Suárez en un volumen en cuarto de  XIII + 608 páginas y 236 figuras.

1914. Manuel Bordás publica en las Memorias de la Real Sociedad Española de Historia Natural el trabajo titulado Doctrinas actuales sobre la reducción numérica de los cromosomas y su aplicación a la espermatogénesis de la Sagitta bipunctata Quoy et Galm. Corresponde a la Memoria 1ª del Tomo X, páginas 6 a 123, con 33 figuras y VIII láminas fuera de texto. Corresponde a un trabajo realizado por el autor en el Laboratorio Carnoy de V. Grégoire.

1915. Aparece la obra de Jaime Pujiula Conferencias sobre la vida y su evolución filogenética que reproducen las dadas por el autor en la Semana biológica organizada por el Instituto Médico Valenciano. La obra, en el apartado Herencia natural o biológica, hace referencia a la obra de Mendel citando además a Darwin, Nägeli, Hertwig, Strasburger y Weismann. En la segunda edición de la obra, cuyo prólogo esta fechado en 1925, hace referencia al cromosoma X.

1920. Se publica La teoría de la evolución y las pruebas en que se funda de William B. Scott. Traducción de Antonio de Zulueta. Calpe, Madrid. Un volumen en cuarto de 210 páginas y 13 figuras.

1921. Manuel Bordás publica la monografía titulada La profase de reducción en la ovogénesis de Dendrocoelum lacteum Oerst. Fue editado en Madrid por la Junta para la Ampliación de Esudios e Investigaciones Científicas en los Trabajos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Serie Zoológica, Número 44. Consta de 101 páginas, cuatro figuras y XIII láminas fuera de texto con 67 figuras. El trabajo lo realizó el Laboratorio de Biología Experimental del Museo Nacional de Ciencias Naturales y completa los publicados desde 1912 sobre Sagitta bipunctata.

1921. Se publica la obra de Thomas H. Morgan Evolución y mendelismo. Crítica de la teoría de la evolución. Traducción de A Critique of the Theory of Evolution realizada por Antonio de Zulueta. Se edito en Madrid por Calpe en un volumen en cuarto de XI + 177 páginas y 95 figuras.

1922. Se publica la obra de José F. Nonídez La herencia mendeliana. Introducción al estudio de la genética. Basada en un ciclo de conferencias dadas por el autor el 1920 en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, hace referencia en el prólogo a su estancia en la Universidad de Columbia con agradecimientos para Edmund B. Wilson y Thomas H. Morgan. En la bibliografía cita, entre otros, trabajos de Baccock, Bateson , Davenport, Johannsen, Müller, aparte de los de Morgan y Wilson. También hace referencia a las revistas  sobre genética aparecidas en los primeros años del siglo XX.

La obra fue editada por la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas en Madrid, Un volumen en octavo de XVI + 271 páginas con 65 figuras.

Fue la primera obra en español en la que aparece una explicación detallada de la teoría cromosómica de la herencia, así como los conceptos de ligamiento cromosómico, el entrecruzamiento de segmentos cromosómicos o crossing-over, los primeros mapas cromosómicos de Drosophila, genes letales, etc. La obra incluye un apéndice de instrucciones para el estudio práctico de los mutantes de Drosophila.  

Hubo una segunda edición en en 1935.

1923. José F. Nonídez publica Variación y herencia el los animales domésticos y las plantas cultivadas. La obra en un volumen  en octavo de 204 páginas y 53 figuras fue editada en Madrid por Calpe. En el prólogo escrito por L. de Hoyos Sainz se hace notar la necesidad en España de una mejora de las plantas cultivadas y los animales domésticos indicando que "ni oficial ni privadamente se ha intentado siquiera adoptar los progresos que Europa y América han realizado en lo que va de siglo, desde que la reviviscencia de las investigaciones de Mendel por Tschermak y Correns y los trabajos de Vries dieron base científica al mejoramiento de las especies cultivada".

Se hicieron dos ediciones posteriores, en 1936 y 1946, por Espasa-Calpe.


 

La Genética en España (2)

 

1925. Aparece en el tomo I de Eos Revista Española de Entomología el trabajo de Antonio de Zulueta La herencia ligada al sexo en el coleóptero Phytodecta variabilis (Ol.). Ocupa las páginas 203 a 229 con 1 dibujo y cuatro esquemas genealógicos en el texto y una lámina fuera del texto. Es la aportación española más importante a la genética en la primera mitad del siglo XX. El trabajo de Zulueta probó de forma concluyente la presencia de genes dominantes en el cromosoma Y, característico de los machos de muchas especies animales, el cual se consideraba hasta entonces vacío o carente de información expresable ya que sería sólo portador de genes recesivos que nunca se manifestaban al quedar enmascarados por sus alelos dominantes del cromosoma  X. 

Morgan, que hasta entonces consideraba el cromosoma Y libre de genes, aceptó la aportación de Zulueta, citando su trabajo en diversas publicaciones. Así en la obra Scientif basis of evolution, páginas 37 y 38, a la que nos referimos anteriormente,  se cita al investigador español, incorporando un dibujo similar al que se publicó en Eos.

1925. Ramón Blanco publica El problema de la herencia de los caracteres adquiridos en la genética moderna, conferencia dada por el autor en el Instituto de Ingenieros Civiles de España el 14 de abril de 1925. Fue editada en Lugo, Imprenta Palacios,  en un volumen en cuarto de 65 páginas.

Hubo una segunda edición en 1928 esta vez en Lérida, Imprenta Mariana, también en un volumen en cuarto de 64 páginas.

1925. El catedrático de Biología de la Universidad de Murcia, José Loustau publica su obra Principios de Biología General y Genética. Apareció en Murcia, Establecimiento Tipográfico de José Antonio Jiménez en un volumen en cuarto de XIV + 504 páginas107 figuras. Recoge la obra de Fernández Nonídez con quien coincidió en el claustro de profesores en la Universidad de Murcia. La obra representa una amplia recopilación de datos sobre la genética de su tiempo. 

Se publicó una segunda edición en 1935, también en Murcia y por el mismo editor, con el título de Principios de Biología General y Genética con inclusión de la Genética Humana. Un volumen en cuarto de XV + 731 páginas y 149 figuras

En 1953 apareció una tercera edición de 824 páginas, Murcia, Secretaría de Publicaciones de la Universidad

1926. Cruz Angel Gallástegui, maestro de Ramón Blanco, publica en Conferencias y Reseñas Científicas de la Real Sociedad Española de Historia Natural, tomo I, páginas 95 a 105 el artículo Los cromosomas de las células sexuales en la teoría de las mutaciones de De Vries.

1926. Ramón Blanco publica Nuevas orientaciones en la mejora genética de la ganaderia. Un volumen en cuarto de 25 páginas y 3 hojas, fue editado en Madrid en la Tipografía de la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos.

1927. Antonio de Zulueta publica en Conferencias y Reseñas Científicas de la Real Sociedad Española de Historia Natural, tomo II, páginas 142 a 146 la referencia del V Congreso Internacional de Genética celebrado en Berlín en septiembre del mismo año y al que entre otros asistieron Cruz Angel Gallástegui, Ramón Blanco y el propio Zulueta. 

1927. En el Cuestionario Oficial de Biología ya se incluyen varios temas sobre herencia agrupados bajo el título de Problemas de la herencia. La obra Biología de Enrique Rioja y Orestes Cendrero, recoge dicho cuestionario dedicándole las páginas 86 a 101, haciendo varias referencias a Fernández Nonídez. Fue publicada en Santander, Aldus, en un volumen en cuarto de 451 páginas y 637 figuras.

1928. Antonio de Zulueta publica en Conferencias y Reseñas Científicas de la Real Sociedad Española de Historia Natural, tomo III, páginas 27 a 31 el artículo La formación de especies por hibridación.

1928. Antonio de Zulueta publica en Conferencias y Reseñas Científicas de la Real Sociedad Española de Historia Natural, tomo III, páginas 111 a 119 el artículo Estado actual de la teoría de la evolución, reproducción del publicado en la Revista de Pedagogía de Madrid en junio del mismo año.

1928. Ramón Blanco publica W. L. Johannsen (Noticia  necrológica) en Conferencias y Reseñas Científicas de la Real Sociedad Española de Historia Natural, tomo III, páginas 59 a 64 con un retrato.

1929. Antonio de Zulueta publica en el tomo XV de las Memorias de la Real Sociedad Española de Historia Natural, páginas 819 a 824 con 3 dibujos, el trabajo La mutación "jaspeado" del coleóptero Phytodecta variabilis (Ol.). (Su aparición y herencia).

1929. Margarita Comas Camps, por entonces profesora de la Escuela Normal de Maestras de Tarragona, publica el artículo Contribución al conocimiento del determinismo del sexo en Paramermis contorta V. Linzt.  en el tomo XV de las Memorias de la Real Sociedad Española de Historia Natural, páginas 47 a 52.

1929. Salustio Alvarado publica su obra Biología para el Bachillerato Universitario. Editada en Barcelona en un volumen en cuartode 390 páginas y 605 figuras, incorpora un capítulo sobre la herencia donde se recoge el mendelismo y la teoría cromosómica de la herencia, citando a Nägeli, Hertwig y Morgan, aparte de Mendel, Correns, Tschermak y De Vries. 

1929. Se publica la obra de Oscar Hertwig Génesis de los organismos, traducida del alemán por Fernando Lorente de Nó. Editada por Espasa-Calpe en dos volúmenes en cuarto de 398 y 381 páginas respectivamente y 115 figuras.

1930. Se publica la obra Herencia y constitución de Julius Bauer traducida por Jimena Fernández de la Vega. Corresponde a un volumen en cuarto de 234 páginas y 56 figuras, editado en Madrid por Manuel Marín.

1931. Antonio de Zulueta publica en el VII de Eos, páginas 249-253, el artículo Nueva localización del gene "light" de Drosophila melanogaster, correspondiente al trabajo realizado por el autor en el laboratorio de Morgan del California Institute of Technology de Pasadena, durante su estancia en 1930 como becario de la Fundación del Amo de Los Angeles.


 

La Genética en España (3)

 

1931. Fernando Galán  publica en el VII de Eos, páginas 461-501 y 5 láminas fuera de texto con cinco hojas explicativas, el artículo Estudios sobre la espermatogénesis del coleóptero Phytodecta variabilis (Ol.). Las conclusiones del trabajo son la demostración por observación directa de que los machos de esta especie poseen un par de heterocromosomas X e Y, como Zulueta había supuesto para interpretar los resultados obtenidos por el cruzamiento del insecto en 1925. 

1932. Fernando Galán publica en la Revista Española de Biología el trabajo Análisis de la zigomorfía floral en Linaria triornithophora Willd., tomo I, páginas85 a 118, con 19 figuras y 2 láminas fuera de texto.

1933. Se publica el artículo de J. M. Ortiz Picón Estado actual del problema de la morfología y fisiología de la división celular mitósica, en Reseñas Científicas de la Real Sociedad Española de Historia Natural, tomo VIII, páginas 51 a 106 con 15 figuras y una lámina fuera de texto. En la amplia bibliografía que acompaña al artículo se citan trabajos de Hertwig, Morgan o Wlson, entre otros.

1933. Käte Pariser publica en el volumen VII de Investigación y Progreso, páginas 7 y 8 el trabajo Nuevas investigaciones sobre la desviación de la relación numérica entre los sexos.

1935. Käte Pariser publica en el tomo IV de la Revista Española de Biología su trabajo Deformidades y otras anomalías en híbridos interespecíficos del género Triton (Anfibios), páginas 7 a 12. La autora trabajaba como becaria en el laboratorio de Zulueta a donde había llegado huyendo de los nazis. En 1936 dejó España trasladándose a Tel Aviv.

1935. Jimena Fernández de la Vega publica La herencia fisiopatológica de la especie humana. La obra editada por Espasa-Calpe en un volumen en octavo, tiene 109 páginas y 53 figuras.

1936. Käte Pariser publica en el tomo V de la Revista Española de Biología su trabajo El desarrollo y la relación numérica entre los sexos en los híbridos interespecíficos obtenidos por fecundación artificial en el género Triton (Molge). Ocupa las páginas 11 a 94 con 34 figuras y una lámina plegada.

1937. Margarita Comas Camps, ya profesora de la Universidad de Barcelona,  publica Contribución a la Metodología de las Ciencias Naturales. La obra editada en Gerona por Dalmáu Carles, Pla. E. C. Editores,  en un volumen en cuarto de 611 páginas 385 figuras, refleja el magnífico nivel con el que se pretendía desarrollar los trabajos experimentales en los centros de enseñanza españoles de la época. Por desgracia y como la autora con profunda tristeza señala en el prólogo "Mientras estaba imprimiéndose esta obra se han producido los terribles acontecimientos que tan profundamente han afectado a España. Nos atrevemos, sin embargo a creer que sigue siendo útil su publicación, pues que cuando se hayan serenado los ánimos pasará probablemente al primer plano el problema de la cultura. La ofrecemos sin modificación alguna, ya que nuestro espíritu es ahora incapaz de ocuparse de ello; esperamos que el lector sabrá perdonarnos".

La obra contiene un muy bien elaborado artículo sobre herencia que ocupa las páginas 44 a 94 con una bibliografía que incluye obras de Zulueta, Fernández Nonídez y Ramón Blanco.

1937. En el mismo año aparece la obra de Antonio Vallejo Nágera Eugenesia de la hispanidad. Fue publicada por Editorial Española en Burgos en un volumen en octavo de 142 páginas.

1942. Se publica en español la obra de Thomas Hunt Morgan La base científica de la evolución. Editada por Espasa-Calpe en Buenos Aires en un volumen en octavo de 329 páginas, ilustrado.

1945. Se publica Embriología y genética de Thomas Hunt Morgan traducido al español por F. Jiménez de Asúa. Editada por Losada en Buenos Aires en un volumen en cuarto de 321 páginas y 129 figuras.

1946. Se publican en español con el título Cuatro estudios sobre Genética los trabajos de Gregorio Mendel Experimentos sobre híbridos en las plantas, de Hugo de Vries La ley de disyunción de los mestizos, de Carl Correns La regla de Mendel sobre el comportamiento de la descendencia de los mestizos y de Erich Tschermak Sobre el cruzamiento artificial en Pisum sativum. La obra se editó Emecé en Buenos Aires en un volumen en octavo169 páginas. El trabajo de Mendel reproduce el publicado en la Revista Argentina de Agronomía en 1934.

1946.  Jimena Fernández de la Vega ha reorientado su actividad. La encontramos como médico hidrólogo por oposición y publica Hidrología y materia biológica. Lecciones adaptadas al programa de las oposiciones a Médicos Hidrólogos.

1948. Se publica en español la obra de C. D. Darlington  La evolución de los sistemas genéticos. La editó Espasa-Calpe Argentina en Buenos Aires en un volumen en octavo de 197 páginas con 26 figuras.

1963. A pesar de sus nuevas inquietudes, Jimena Fernández de la Vega sigue interesada en la genética y publica Teoría de la herencia y herencia molecular, un volumen en cuarto de 151 páginas, editado en Madrid por Paz Montalvo.

1964. Se publica el trabajo de Severo Ochoa La clave genética, base química de la herencia en las Memorias de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, vol. XXXV, Nº 6, pág. 225 a 250, con 8 figuras.

1969. Se publica la obra de Severo Ochoa, Base molecular de la expresión del mensaje genético. Se edito en Madrid por Moneda y Crédito en un volumen en octavo de 165 páginas y 71 figuras.


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