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EDITORIAL
La Histología en España en el siglo XIX y primer tercio del XX
La Histología en España en el siglo XIX (1)
1. Introducción
Con el fin entender más adecuadamente la evolución del conocimiento de la estructura microscópica de los tejidos que constituyen los organismos vivos, podemos hacer las siguientes consideraciones:
a. Si bien los tejidos vegetales, con sus membranas celulósicas y su resistencia, habían permitido a los microscopistas de los siglos XVII y XVIII profundizar en su estudio, no ocurrió lo mismo con los tejidos animales que requerían, para un estudio adecuado, aplicar técnicas de fijación, inclusión, microtomía y tinción, que no fueron desarrolladas hasta la segunda mitad del siglo XIX.
b. Hasta finales del siglo XVIII se creía que los órganos animales estaban formados por fibras impregnadas de líquido orgánico. El cuerpo animal se concebía como un saco lleno de líquido y de fibras entrelazadas en distintas proporciones para formar cada uno de los órganos. Este nivel de conocimiento corresponde a la llamada teoría fibrilar.
c. Bichat (1771-1802) observó que los diferentes órganos podían ser descompuestos en elementos de aspecto y textura específicos que denominó tejidos. No usó el microscopio y su muerte prematura le impidió profundizar en el estudio de su teoría del tejido.
d. Schwann (1810-1882) describió en 1839 que los tejidos y órganos estaban constituidos por células. La teoría celular fue desarrollada por Kölliker en relación al desarrollo embrionario y a los tejidos animales normales (1844) y por Virchow en los tejidos patológicos (Patología celular, 1858).
e. El término histología fue introducido por Owen en 1844 para designar el estudio de la estructura fina de los tejidos. Hasta entonces se empleaba el término anatomía general que según una definición de la época se ocuparía de los tejidos primitivos que entran a formar parte de los órganos, considerados de un modo general. Por tejido se entendía cualquier especie de parte animal sólida que tuviera caracteres particulares.
2. Hitos en la Histología española
1847. Inclusión del estudio de la Histología en en el programa de Anatomía.
1873. Creación de la primera cátedra de Histología. Su titular fue Maestre de San Juan. El mismo funda la Sociedad Histológica Española (1874).
1897-1904 publicación de la Textura del sistema nervioso del hombre y los vertebrados de Cajal.
Con fines puramente prácticos, las publicaciones sobre histología en España pueden agruparse de la siguiente manera:
1. Publicaciones de la etapa inicial. Aproximadamente hasta 1870.
2. Publicaciones de la etapa de consolidación de la ciencia histológica en España.
3. Publicaciones de Cajal.
4. Publicaciones de autores posteriores a Cajal.
A continuación nos referiremos a cada una de ellas.
BIBLIOGRAFÍA ESPAÑOLA SOBRE HISTOLOGÍA. ETAPA INICIAL
En 1807 se publicó en Madrid la obra cumbre de Xavier Bichat, el Tratado de Membranas, con el título Anatomía General aplicada a la Fisiología y a la Medicina, traducida por Ramón Trujillo. Apareció en cuatro volúmenes en octavo de 387, 445, 493 y 494 páginas, respectivamente. Los volúmenes I y II publicados por la Hija de Ibarra. Los volúmenes III y IV aparecieron en 1814 publicados por Ibarra y Francisco de la Porta, respectivamente.
Entre 1829 y 1830, Manuel Hurtado de Mendoza (?-1847) publicó su Tratado Elemental Completo de Anatomía en tres volúmenes en el que incluye un apartado dedicado a la Anatomía General.
En 1838 se publicó en Madrid por Alejandro Gómez, la segunda edición del Manual de Anatomía General de Bayle y Hollard, traducido por Cayetano Balseyro. La obrita, un volumen en octavo de 376 páginas, dedica un apéndice a la anatomía patológica.
En 1844 el médico Lorenzo Boscasa Igual (1786-1857) publicó un Tratado de Anatomía en dos volúmenes que se considera como la obra anatómica española más importante de la primera mitad del siglo XIX. En ella se expone la Anatomía General sobre una noción del tejido anterior a la teoría celular.
Mariano López Mateos (1802-1863), catedrático de anatomía de Granada, escribe en el curso 1847-48 un Tratado de Histología y Ovología, publicado en 1852, al incluirse el estudio de estas materias (histología y embriología) en la asignatura de anatomía. Por esta obra, se considera a López Mateos como el introductor de la embriología en España. También es de destacar que utilizara el término histología muy poco tiempo después de su acuñación por Owen. Sin embargo, en su exposición no va más allá de las directrices marcadas por Bichat.
En 1863 apareció en Madrid, editado por Cárlos Bailly-Bailliere, el Manual de Anatomía General del discípulo de Schwann, van Kempen. La obra, un volumen en octavo de 450 páginas con 105 dibujos, fue traducida por Rafael Martínez Molina, catedrático de anatomía en Madrid a partir de 1857 y creador del Instituto Biológico, que llegó a ser un importante centro de estudios experimentales.
Un año después, en 1864, apareció la obra Elementos de Anatomía General o Histología Comparada del catedrático de la Escuela Veterinaria de Madrid Francisco Ortego Navas. La obra, un volumen en cuarto de 382 páginas y 60 figuras, fue editada en Madrid por T. Fortanet. Según indica el autor en el prólogo de la obra, sigue sobre todo los escritos de López Mateos y van Kempen.
Por último, citaremos la obra de Carlos Silóniz Ortiz (1815-1898) que tituló Tratado de Anatomía General, correspondiente a las lecciones dadas en el tercer trimestre del segundo curso de Anatomía Descriptiva y General, impartidas durante el año escolar de 1869-70. Apareció en Barcelona en 1870 editada por el Diario de Barcelona y ocupa las páginas 321 (portada ) a 442 más un índice de una hoja, de su tratado de anatomía.
Silóniz, catedrático de anatomía en Barcelona desde 1847, había publicado en 1857 la obra Del microscopio en su aplicación al diagnóstico. Su Anatomía General es notable ya que sigue la teoría celular pero después de su publicación su autor ya no seguiría la evolución de la histología española.
La Histología en España en el siglo XIX (2)
BIBLIOGRAFÍA ESPAÑOLA SOBRE HISTOLOGÍA. ETAPA DE CONSOLIDACIÓN
En 1868 se publicó la traducción española de la Cellularpathologie de Rudolf Carl Virchow (1821-1902), aparecida diez años antes en su edición alemana original. La traducción fue hecha por Juan Giné Partagás y Bartolomé Robert desde la edición francesa de Picard de la segunda edición alemana. La versión española fue editada en Madrid por la Imprenta Española en un volumen en cuarto de 440 páginas y 144 figuras, bajo el título La Patología Celular, fundada en el estudio fisiológico y patológico de los tejidos.
En 1878 apareció una segunda edición española, esta vez traducida de la cuarta edición francesa por Alfredo Nadal Marriezcurrena, publicada en Madrid por Moya y Plaza en un volumen en cuarto de LII+527 páginas y153 figuras.
En 1872 se publicó en Madrid por Moya y Plaza, la primera edición de la histología de Aureliano Maestre de San Juan con el título de Tratado de Anatomía General en un volumen en cuarto de 1035 páginas y 136 figuras. Constituye el primer tratado español moderno de histología. Según indica en el prólogo, el objetivo del autor es dotar a los estudiantes de medicina de una obra actualizada de la materia.
La segunda edición, de 1879, también de Madrid por Moya y Plaza, se publicó con el título de Tratado elemental de Histología Normal y Patológica precedido de un resumen de Técnica Histológica. Apareció en un volumen en cuarto de 876 páginas y 214 figuras. Por error están repetidos los números de las figuras 183 a 192 por lo cual la última figura lleva el número 204. El autor da cuenta de las obras de Hontañón y de Julián Calleja aparecidas en el intervalo comprendido entre las dos ediciones de su Tratado.
Rafael Ariza Espejo (1826-1887), estudió en Sevilla y Cádiz, donde se licenció en Medicina. Se formó con Federico Rubio, Rudolf Virchow y Maestre de San Juan . Enseñó histología en la Escuela Libre de Medicina y Cirugía de Sevilla, en la de Pedro de Velasco en Madrid y en la Sociedad Histológica Española. Como micrógrafo trabajó en el laboratorio del Hospital de San Juan de Dios y en su domicilio particular. Muchas de sus publicaciones aparecieron en el Anfiteatro Anatómico Español, aunque luego fueron recogidas en la obra Escritos médicos del doctor don Rafael Ariza y Espejo, Madrid, E. Teodoro, 1888. Apareció en tres volúmenes en 4º de XXXVI+533 páginas+63 figuras = 539 páginas+24 figuras (números 64 a 87) = 495 páginas+14 figuras (números 88 a 101). Curiosamente en la biografía, tomo primero, la página XII está numerada como XII a XVI, no existiendo, por tanto, las páginas XIII a XVI.
A pesar de que la obra está fechada en 1888, debió llegar a su autor antes de este año, como lo demuestra el ejemplar que reproducimos, que lleva su propia dedicatoria autógrafa (recuérdese que Ariza Espejo murió en Madrid en 1887).
Escritos Médicos incluye varios artículos sobre histología como Un Tratado de Anatomía general o Un Tratado elemental de Histología normal y patológica, que comentan las obras de Maestre de San Juan y sobre anatomía patológica como Tumores de la mama o Nuevos puntos de vista en la histología del linfosarcoma.
Un discípulo de López Mateos y de Maestre, Eduardo García Solá (1845-1922), figura fundamental de la histopatología española de la segunda mitad del siglo XIX, escribió en 1874 un Tratado de Patología General y de Anatomía Patológica. Apareció en Madrid, editado por Moya y Plaza, en un volumen en cuatro de 802 páginas y 98 figuras. A esta primera edición le siguieron otras cuatro hasta 1907.
García Solá se interesó también por la bacteriología y por los análisis clínicos. Correspondiente a esta última materia escribió un Manual de Microquimia Clínica que puede considerarse como pionera en España. Apareció en 1876 en Madrid editado por Moya y Plaza en un volumen en octavo de 230 páginas y 59 figuras.
José Crous Casellas, profesor de Patología Medica en Valencia, publicó en 1878 un Tratado Elemental de Anatomía y Fisiología Normal y Patológica del Sistema Nervioso. La obra se publicó en Valencia por Pascual Aguilar en un volumen en octavo de 332 páginas y diez figuras correspondientes a la estructura histológica de la corteza cerebral, cerebelo y médula espinal. Es de destacar que Juan Crous pertenecía al claustro al que se incorporó Santiago Ramón y Cajal en 1883 como catedrático de Anatomía.
Al mismo claustro se había incorporado Peregrín Casanova Ciurana (1849-1919) en 1875 como catedrático de Anatomía Descriptiva y General, el cual inició al poco tiempo una activa relación con Haeckel que le llevó a ser defensor y propagandista de sus ideas evolucionistas. Como muestra de ese interés, se puede mencionar el prólogo que escribió para la versión española de Ensayos de Psicología Celular de Ernest Haeckel, publicada en Valencia por Pascual Aguilar en 1882 en un volumen en octavo de XXXVI+139 páginas y 24 figuras. En la obra se reproducen dos conferencias de Haeckel sobre citología teórica aplicada a la teoría de la evolución.
La Histología en España en el siglo XIX (3)
BIBLIOGRAFÍA ESPAÑOLA SOBRE HISTOLOGÍA. PUBLICACIONES DE CAJAL
Santiago Ramón y Cajal nace en en Petilla de Aragón en 1852 y muere en Madrid en 1934. Con el fin de comprender el contexto de sus numerosas publicaciones, conviene tener presente algunas fechas significativas en su vida académica:
- 1873. Cajal obtiene la Licenciatura de Medicina en Zaragoza.
- 1875. Es nombrado Ayudante de Anatomía en la Facultad de Medicina de Zaragoza.
- 1879. Obtiene por oposición el cargo de Director de Museos.
- 1883. Es nombrado por oposición Catedrático de Anatomía descriptiva y general en la Universidad de Valencia.
- 1887. Por traslado, es nombrado Catedrático de Histología y Anatomía Patológica de la Universidad de Barcelona.
- 1892. Es nombrado por oposición, Catedrático de Histología y Anatomía Patológica de la Universidad de Madrid.
- 1892. Es aceptado como miembro de la Sociedad Española de Historia Natural.
- 1896. Comienza a editarse la Revista Trimestral Micrográfica por la Universidad de Madrid.
- 1897. Cajal ingresa en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
- 1897. Es nombrado Presidente de la Sociedad Española de Historia Natural.
- 1900. Recibe el Premio Internacional del Congreso internacional de Medicina (Premio Moscú), lo que posibilita la creación del Laboratorio de Investigaciones Biológicas.
- 1901. Es nombrado Director del Instituto Nacional de Higiene Alfonso XIII.
- 1902. Es nombrado Director del Laboratorio de Investigaciones Biológicas
- 1905. Recibe la medalla de Helmholtz de la Real Academia de Ciencias de Berlín.
- 1906. Recibe el premio Nobel de Medicina.
- 1907. Creación de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas y elección de Cajal como Presidente de la misma (en la Junta se integra el Laboratorio de Investigaciones Biológicas).
- 1922. Real decreto por el que se crea el Instituto Cajal
- 1922. Jubilación de Cajal de la cátedra de Madrid.
- 1922. Concesión de la medalla Echegaray de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
- 1932. Inauguración del Instituto Cajal.
PUBLICACIONES DE CAJAL
Limitándonos a las publicaciones en lengua española, citaremos en primer lugar los principales libros de Cajal.
- Manual de Histología Normal y Técnica Micrográfica. Se publicó en 1889 en Valencia por Pascual Aguilar, en un volumen en 4º de 692 páginas y 203 xilografías realizadas, probablemente por Heliodoro Payá, tomando como modelo directamente las preparaciones histológicas de Cajal
La portada aquí reproducida corresponde a uno de los ejemplares definitivos de la obra. En ella se observa la marca propia del editor. El fascículo editado inicialmente en 1884, no llevaba esta marca si no un dibujo de Cajal representando una singular estructura celular (cosido entre células) que pronto reconoció como un artefacto, por lo que tuvo que eliminarlo de la portada de su Manual.
Cuatro años después apareció la segunda edición del Manual.
- Manual de Anatomía Patológica General seguida de un resumen de Microscopía aplicada a la Histología y Bacteriología Patológica. Impreso en Barcelona en 1890 por la Casa Provincial de Caridad. Un volumen en cuarto de 447 páginas y 79 grabados.
De esta obra llegaron a publicarse once ediciones hasta 1946. Desde la novena, de 1930, aparece como coautor Jorge Francisco Tello Muñoz.
- Un resumen del Manual de Histología Normal y de Técnica Micrográfica, dedicado a texto para los estudiantes de medicina, tuvo numerosas ediciones a lo largo de medio siglo, recibiendo en este periodo varios títulos:
1. Elementos de Histología Normal y de Técnica Micrográfica para uso de estudiantes, desde la 1ª edición (1895) a la 3ª edición (1901)
La primera edición fue publicada en Madrid en 1895 en un volumen en 4º de 484 páginas y 205 grabados.
2. Manual de Histología Normal y de Técnica Micrográfica para uso de estudiantes, desde la 4ª edición (1905) a la 7ª (1921)
3. Elementos de Histología Normal y de Técnica Micrográfica desde la 8ª edición a la 14ª (1956). Desde la 9ª edición (1928) en colaboración con Jorge Francisco Tello Muñoz.
- Textura del Sistema Nervioso del Hombre y de los Vertebrados. Estudios sobre el plan estructural y composición histológica de los centros nerviosos adicionados de consideraciones fisiológicas fundadas en los nuevos descubrimientos. La obra fue editada en tres tomos en 4º, en Madrid por Nicolás Moya. El Tomo I de XI + 566 páginas y 206 grabados, apareció en 1899. Los Tomos II y III en 1904.
- Reglas y consejos sobre la investigación biológica (Los tónicos de la voluntad). Discurso de recepción en la Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales (1897). Aquí reproducimos la portada de la 4ª edición, publicada en Madrid en 1916 por Fortanet.
- Discurso de Santiago Ramón y Cajal al hacérsele entrega de la Medalla Echegaray. Madrid, 1922. Se recoge en un volumen de XLIX + 110 páginas en 4º, publicado por la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales e impreso en los Talleres Poligráficos. En él, junto al del propio Cajal, se incluyen los discursos de Ignacio Bolivar, del Rey Alfonso XII y de Amós Salvador y un apéndice con la hoja de méritos y trabajos científicos del histólogo.
Otros libros de carácter científico:
- La fotografía de los colores, Madrid, 1912
- Estudios sobre la degeneración y regeneración del sistema nervioso. 2 vols. Madrid, 1913-1914
- Manual técnico de Anatomía patológica (en colaboración con Tello).
- Elementos de Técnica Micrográfica del Sistema Nervioso (en colaboración con Fernando de Castro). Madrid, 1933.
Cajal publicó numerosos artículos científicos a lo largo de su vida. Las principales revistas españolas en los que aparecieron fueron:
Boletín Médico Valenciano
Revista Trimestral de Histología normal y patológica
Gaceta Médica Catalana
La Medicina Práctica (Madrid)
Gaceta Sanitaria de Barcelona
Actas y Anales de la Soc. Esp. Hist. Natural
Revista de Ciencias Médicas de Barcelona
Revista de Medicina y Cirugía Prácticas
Revista Trimestral Micrográfica (1896-1900)
Revista Iberoamericana de Ciencias médicas
Trabajos del Laboratorio de Investigaciones Biológicas (1901-1921)
La Fotografía
Boletín de la Sociedad Española de Historia Natural (1903, 1905)
Revista escolar de Medicina y Cirugía
Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (1904, 1905, 1906)
Boletín del Instituto de Sueroterapia, etc de Alfonso XIII
Anales de la Sociedad Española de Física y Química. (1906, 1912)
Revista escolar Cajal
Revista de Física y Química (1910)
Boletín de la Sociedad Española de Biología (1911, 1912, 1915)
Como ejemplo podemos citar los siguientes artículos
- Algunas conjeturas sobre el mecanismo anatómico de la ideación, asociación y atención. Rev Med. Cir. Práct., Madrid, 1895.
- Sobre la existencia de un aparato tubuliforme en el protoplasma de las células nerviosas y epiteliales de la lombriz de tierra. Bol. Real Soc. Esp. Hist. Nat., Madrid, 1903.
Nos referiremos, por último, a uno de los escritos biográfícos mas tempranos del famoso histólogo español:
- Cajal. Historia íntima y resumen científico del español más ilustre de su época. Escrita por Luis Antón de Olmet y José de Torres Bernal. Madrid, 1918. Corresponde a un volumen en 8º con 383 páginas y fotografías, algunas de ellas originales, tomadas al propio Cajal trabajando en el Laboratorio de Investigaciones Biológicas y del despacho de su domicilio de Alfonso XII. Reproduce así mismo, una carta manuscrita de Cajal a uno de los autores y conversaciones mantenidas con él y con su esposa. La parte documental de la obra se basa en el tomo II de los Recuerdos de Cajal, obra a la que remitió a los autores con este fin de escribir su biografía.
La Histología en España en el siglo XIX (4)
BIBLIOGRAFÍA ESPAÑOLA SOBRE HISTOLOGÍA. OTRAS PUBLICACIONES COETÁNEAS Y POSTERIORES A CAJAL
En tiempos de Santiago Ramón y Cajal se siguieron publicando en España obras de histología de diferentes autores, la mayor parte traducciones. Como ejemplo baste citar las obras de Klein, de Sabotta y de Zymonowicz.
En 1888, aparecieron en Barcelona los Elementos de Histología de E. Klein, traducidos por Alfredo Opisso y Viñas y publicados por la editorial de Ramón Molinas.
En 1906 se publicó en Madrid por la Librería Académica el Atlas y Elementos de Anatomía Microscópica de J. Sabotta, traducido por J. Póu Orfila. El traductor dedica la obra a su maestro Santiago Ramón y Cajal. La dedicatoria esta fechada en Berlín en mayo 1906, unos meses antes de que Cajal recibiera el premio Nobel de medicina. La obra, un volumen en 4º de 278 páginas, está magníficamente ilustrada con ochenta láminas en color.
Por último, en 1935 se publicó en Barcelona por Labor, el Tratado de Histología de Szymonowicz en un volumen en cuarto de XIII+584 páginas y 408 figuras. El traductor fue Isaac Costero, discípulo de Rio-Hortega y por entonces catedrático de Histología y de Anatomía Patológica en Valladolid.
La escuela de Cajal, queda reflejada en la relación que él mismo dio de sus discípulos y colaboradores al serle entregada la medalla Echegaray en 1922 (los números corresponden al periodo en que publicó cada uno de ellos, con fecha límite de 1922):
Pedro Ramón y Cajal. Profesor de Histología y
Anatomía Patológica en la Universidad de Cádiz (1894-1918)
Claudio Sala Pons (1892-94)
C. Calleja. Catedrático de Histología en la Universidad de Barcelona
(1893-97)
J. Lavilla. Ayudante de laboratorio de Histología (1887-97)
R. Terrazas (1896-97)
T. Blanes (1898)
F. Olóriz Ortega (1897)
J. Havet (1898-1916)
Eduardo del Rio (1900-10)
Forns (1903)
Tello (1903-21)
D. Sánchez (1904-1920)
M. Márquez (1898-1901)
G. Lafora (Rodríguez Lafora) (1910-16)
Sánchez y Sánchez (1916-19)
Fernando de Castro (1916-21)
Nicolás Achúcarro Lund (1911-15)
Sacritán (1912-13)
Calandre (1913)
M. Gayarre (1912-14)
Rio-Hortega (1913-20)
J. Ramón Fañañas (1912-18)
Leoz Ortín y Arcaute (1912-13)
Laura Forster (1911)
Lorente de No (1920-22)
Manuela Serra (1921)
M. Górriz (1921)
J. M. Villaverde (1920-21)
Aunque no citado en esa lista, Juan Bartual Moret fue uno de los primeros discípulos de Cajal. Nació en Valencia en 1863 donde estudió medicina asistiendo a un curso de histología normal y patológica que Cajal impartió en 1884. Fue entonces cuando ambos trabaron una honda amistad llegando a publicar juntos varios trabajos de neurohistología. En 1888 Bartual obtuvo la cátedra Anatomía de la Universidad de Sevilla, mientras que Gil Saltor Lavall, también discípulo de Cajal, obtenía la de Valencia. Unos meses más tarde permutaron los puestos y en 1889 Bartual fue nombrado primer catedrático de Histología de Valencia. Posteriormente abandonó la histología por la otorrinolaringología.
Pedro Ramón y Cajal (1854-1950), hermano menor de Santiago, fue profesor de histología en Cádiz y catedrático de obstetricia y ginecología en Zaragoza desde 1894. El siguiente trabajo fue publicado en 1910, el Congreso de Zaragoza de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias.
Jorge Francisco Tello Muñoz (Alhama de Aragón, Zaragoza, 1880-Madrid, 1958). Primer y más fiel colaborador de Cajal y su sucesor en la cátedra de Histología y Anatomía Patológica de Madrid desde 1926. Publicó con Cajal el Manual Técnico de Anatomía Patológica, Madrid, 1918. Se cuidó de los Elementos de Histología Normal y de Técnica Micrográfica desde la novena edición (1928) hasta la decimocuarta (1956).
y del Manual de Anatomía Patológica, desde la novena edición(1930) hasta la onceava (1946).
Domingo Sánchez Sánchez (Fuenteguinaldo, Salamanca, 1860-Madrid, 1947). Naturalista y médico, discípulo de Cajal e histólogo centrado en el estudio de neurohistología de los insectos. Publicó fundamentalmente en Trabajos del Laboratorio de Investigaciones Biológicas. Su trabajo El Método de Cajal en el Sistema Nervioso de los Invertebrados, fue presentado en 1910 en el Congreso de Zaragoza de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias.
Manuel Sánchez Sánchez dedicó su artículo Estudios sobre la histología de las actinias, publicado en los Trabajos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, a Nicolás Achúcarro.
Entre los histólogos españoles no discípulos de Cajal podemos citar a:
Leopoldo López García (Madrid, 1854-Valladolid, 1932). Discípulo de Maestre de San Juan en Madrid y de Ranvier en París, obtuvo en 1888 la cátedra de histología de Valladolid. Maestro de Pío del Río-Hortega, publicó en esa ciudad sus Lecciones de técnica histológica (1905).
Luis Simarro Lacabra (Roma, 1851-Madrid 1921). Relacionado con Pedro González de Velasco desde 1873 y con Maestre de San Juan a través de la Sociedad Histológica Española, impartió cursos en la Institución Libre de Enseñanza. Completó su formación histológica y neuropsiquiátrica en París junto a figuras tales como Duval, Ranvier o Charcot. Sus escasas publicaciones aparecieron en revistas como el Boletín de la Institución libre de Enseñanza o la Revista Trimestral Micrográfica.
Nicolás Achúcarro Lund (Bilbao, 1880-Bilbao, 1918). Discípulo de Simarro. A partir de 1912 dirigió el Laboratorio que la Junta había creado para perfeccionamiento de la formación de los médicos que habían de salir al extranjero. Allí tuvo como discípulos a Pío del Río-Hortega, Gonzalo Rodríguez Lafora, Felipe Jiménez de Asúa, José Miguel Sacristán, Luis Calandre y Miguel Gayarre, entre otros.
Pío del Río-Hortega (Portillo, Valladolid,1882-Buenos
Aires, 1945). Discípulo de López García y de Achúcarro en el laboratorio de
Histología Normal y Patológica de de la Junta. Al morir Achúcarro en 1918, le
sucedió como director del Laboratorio, donde formó a otros discípulos (Isaac
Costero, Juan Manuel Ortíz Picón, Román Alberca, etc.)
Reproducimos algunos de sus trabajos publicados en las Memorias de la Real
Sociedad Española de Historia Natural, 1928. Y en el Boletín de la misma Sociedad, Tomo XXV (1925),
páginas 127-141.
Angel A. Ferrer Cagigal y Luis María Callis publicaron en 1935 Esquemas de Anatomía Patológica General, Barcelona, editado por Industrias Graficas Barcino. Ferrer Cagigal prologó la versión española del Manual de Histología de Edward Sharpey Schafer, 1934, Barcelona, Pubul.
Diego Ferrer de la Riba (Barcelona, 1901). Estudió medicina en Barcelona. Fue alumno interno de la cátedra de histología, en la que continuó como profesor auxiliar y profesor agregado, hasta que ocupó la cátedra interinamente por defunción del Profesor Ferrer y Cagigal. Posteriormente, fue en 1948 catedrático por oposición de Histología y Anatomía Patológica en Cádiz. Publicó, entre otras obras, Elementos de Técnica Anatomopatológica en colaboración con Luis María Callis, Barcelona, Barcino, en un volumen en 4º de 120 páginas y 50 figuras
Además escribió en colaboración con Diego Salvans Casas unos Esquemas de Histología, Barcelona, Bosch, 1934, un Manual de Técnica Histológica, un Manual de Histología, un Atlas de Histología y muchos otros trabajos (p. e. Cajal y Barcelona), aunque ya en un periodo que se escapa del aquí reseñado.
Aunque las publicaciones sobre histología de José Fernández Nonídez (1892-1947) caen fuera de los límites que hemos marcado, es interesante citarlas ya que son fruto de sus estudios en España. Discípulo de Ignacio Bolívar, fue uno de los primeros investigadores que trabajaron en genética moderna en nuestro país. Vivió en Estados Unidos desde 1921 y en 1941 apareció su obra Histology and Embriology.
Después de su muerte, William F. Windle completó la obra de Nonídez Textbook of Histology que fue publicada en 1949.
En esta etapa los estudiantes de otras Facultades o Escuelas, distintas a las de Medicina, también dispusieron de aceptables textos de histología. Entre ellos podemos citar las Nociones de Microscopía Veterinaria de Victoriano Colomo y Amarillas, publicadas en 1912, en Madrid por Suárez y Abbad, en un volumen en cuarto de 220 páginas y 61 figuras. En realidad se trata de un buen manual de técnica micrográfica.
Los Elementos de Histología General y Especial Veterinaria de Abelardo Gallego y que corresponden un cursillo dado en Santander por la Cátedra ambulante de Histología. Se publicó esta obra en 1929 en Cuenca, por Ruiz de Lara, en un volumen en octavo de 310 páginas y 105 figuras.
El Compendio de Histología del catedrático de la Escuela Superior de Veterinaria de Madrid, Rafael González Álvarez, editado en Zaragoza en 1933 por La Academia en un volumen en cuarto de 206 páginas, 6 hojas y 59 figuras.
El director del Jardín Botánico y catedrático de la la Facultad de Ciencias de Madrid, Apolinar Federico Gredilla y Gauna escribió un Tratado de Citología Vegetal destinado a sus alumnos. La obra, editada en Madrid por Victoriano Suárez en 1907 en un volumen en cuarto de VII más 606 páginas y 368 figuras, incluye un apéndice sobre técnica histológica vegetal.
Obsérvese la similitud del dibujo de la portada con el que Cajal ilustró las primeras tiradas de la portada de su Manual de Histología y reproducido en Termila, Boletín 13, La Histología en España en el siglo XIX (3).
Otros científicos españoles relacionados, más o menos directamente, con la histología y con la microscopía fueron:
Luis del Río y Lara (Brihuega, Guadalajara, 1855-Brihuega, 1939). Discípulo de Maestre de San Juan. Catedrático de Histología Normal y anatomía patológica de Zaragoza en 1892 y de Madrid, 1923, sucesor de Cajal tras su jubilación. Tamben se dedicó a la Microbiología, escribiendo unos Elementos (1898) que fue el primer texto español de microbiología. Además escribió otras obras como Manual de Técnica Micrográfica, Histoquímia, Citología (Zaragoza, Heraldo, 1923) y Manual de Histología Normal (id. id. 1924).
Ernesto Caballero y Bellido (1858-1935), autor de Técnica de las preparaciones microscópicas sistemáticas, publicado en los Trabajos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, serie Botánica, nº 20, Madrid, 1925, con 73 páginas, 29 figuras y IV láminas, prologado por Cajal. Y del manual El Microscopio, Barcelona, sin año, Sucesores de Manuel Soler, un volumen en 8º de 182 páginas y 69 figuras.
Joaquín María de Castellarnau y Lleopart (Tarragona, 1848-Segovia, 1943), ingeniero de minas. Interesado en histología vegetal y microscopía es autor de Teoría general de la formación de la imagen en el microscopio, editado en Madrid en 1911 por la Junta de Ampliación de Estudios en un volumen en 4º de 414 páginas y 27 figuras.
Escribió también, La Imagen óptica. Telescopio y microscopio, publicado por la Residencia de Estudiantes, en Madrid, 1919, en un volumen en 8ª con 185 páginas y 22 figuras.
Victorino García de la Cruz, químico español (Palencia, 1850-Madrid, 1906) fue catedrático de química orgánica en las universidades de Barcelona (1879) y Madrid (1894). Su campo de interés fue, sobre todo, el estudio de los gases. Fue uno de los fundadores de la Sociedad Española de Física y Química. Curiosamente, escribió el discurso de recepción en la Academia de Ciencias de Madrid sobre las Leyes más sencillas y fundamentales que rigen la morfología interna de los materiales histológicos. Madrid, (1903)
El título está recogido en la página 10 del discurso.
La Histología en España en el siglo XIX ( Apéndices)
Cabaremos esta reseña con dos Apéndices, uno sobre obras que Cajal utilizó como estudiante de medicina y como opositor y otro sobre las obras que discípulos de Cajal dedicaron a materias distintas de la histología .
APÉNDICE PRIMERO
BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA POR CAJAL EN SUS ESTUDIOS DE MEDICINA Y COMO OPOSITOR
Según López Piñero (Cajal, Madrid, Debate, 2000, página 34), Justo Ramón debió poseer un ejemplar de la segunda edición del Curso completo de anatomía del cuerpo humano de Jaime Bonells e Ignacio Lacaba, que su hijo, Santiago, utilizó en sus estudios de medicina.
La obra apareció en Madrid en 1820, en cinco volúmenes en cuarto, los dos primeros de la Imprenta que fue de Fuentenebro, con 211 y 174 páginas, respectivamente, los volúmenes III y IV de la Imprenta de Fermín Villalpando con 273 y 246 páginas, respectivamente y el V de la Oficina de Francisco Martínez Dávila con 312 páginas.
También estudió el Tratado de anatomía descriptiva de Ph. Shappey, traducido por Rafael Martínez Molina y Francisco Santana y Villanueva, publicado en los años 1854-58.
a obra fue publicada en Madrid por Carlos Bailly-Bailliure, en cinco volúmenes en octavo, el volumen primero con 380 páginas y 114 figuras, el segundo con 362 páginas 61 figuras (números 115 a 175), el tercero con 426 páginas y 58 figuras (números 176 a 233), el cuarto con 416 páginas y 118 figuras (números 234 a 351) y el quinto con 733 páginas y 44 figuras (números 352 a 395).
Posteriormente Cajal manejó obras específicas de histología como fueron las de Maestre de San Juan y Van Kempen, citadas en otros capítulos de esta reseña.
Para preparar el Programa de Anatomía descriptiva y general exigido a los opositores a una cátedra en las Facultades de Medicina (J. M. López Piñero, Valencia, 1978) manejó algunas obras como el Curso de Filosofía elemental de Jaime Balmes. Aquí reproducimos la portada de la cuarta edición que apareció en Barcelona en 1866-1869, editado por la Imprenta del Diario de Barcelona en tres volúmenes en octavo de 144, 317 y 160 páginas, respectivamente.
Los Elementos de Lógica de José María Rey Heredia, cuyas primeras ediciones formaron parte de un Curso de Psicología y Lógica escrito en colaboración con Pedro Felipe Monlau. Reproducimos la portada de la segunda edición que apareció en Madrid en 1851, editado por Manuel Rivadeneyra como tomo II del Curso, un volumen en octavo de 287 páginas.
Clasificación de las ciencias de H. Spencer, aquí reproducida en una edición algo posterior, de 1889.
Las obras de Julián Calleja, Prolegómenos de Anatomía humana (1869), un volumen en cuarto, de 226 páginas y 5 láminas, publicada en Valladolid por Hijos de Rodriguez.
y Nuevo Compendio de Anatomía (1878), cuya primera edición apareció en Valladolid en 1872 con el título de Compendio de Anatomía Humana de la cual representamos el tomo correspondiente al segundo curso, un volumen en cuarto de 537 páginas que comprendía la angiología, neurología, estesiología y aponeurología.
Y el Tratado de Shappey, citado anteriormente.
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APÉNDICE SEGUNDO
BIBLIOGRAFÍA DE TEMAS DIFERENTES A LA HISTOLOGÍA CUYOS AUTORES FUERON DISCÍPULOS DE CAJAL
Algunos científicos españoles, formados en histología bajo la dirección de Santiago Ramón y Cajal, sobresalieron en otros campos de la ciencia médica. Curiosamente es el caso de sus primeros discípulos. Su hermano Pedro llegó a ser catedrático de obstetricia y ginecología en Zaragoza y Juan Bartual Moret, otorrinolaringólogo de Valencia.
Rafael Lorente de No (Zaragoza, 1902-1990), considerado como el primer neurofisiólogo español, fue asistente en el Instituto Cajal a partir de 1921. Se especializó en otorrinolaringología especialidad que practicó en Santander entre 1929 y 1931.
Gonzalo Rodríguez Lafora (Madrid, 1886-Madrid, 1971. Fue discípulo de Juan Madinaveitia y de Luis Simarro y asistente del Laboratorio de Investigaciones Biológicas de Cajal. Recibió una beca de la Junta de Ampliación de Estudios para trabajar en Berlín con Ziehen. A instancia de Simarro, tradujo la Psicología Fisiológica de Theodor Ziehen, publicándose en Madrid por la Casa Editorial Bailly-Baillière en 1910. El propio Simarro escribió el prólogo de la traducción. Es volumen en cuarto de X+393 páginas y 28 figuras.
Después viajó a los Estados Unidos y durante su permanencia en Washington y gracias a su formación histológica descubrió los cuerpos amiláceos en las neuronas de los enfermos de epilepsia mioclónica (enfermedad de Lafora). Al regresar a España, trabajó con Simarro, Achúcarro y Gayarre. Cajal fundó en su instituto un laboratorio de fisiología experimental del sistema nervioso para Lafora. Fruto de su colaboración con el Patronato Nacional de Subnormales fue su libro Los niños mentalmente anormales
Interesado en temas de educación , publicó en 1933 La educación sexual y la reforma de la moral sexual, en un volumen en 4ª, de 110 páginas, editado en Madrid por la Revista de Pedagodía.
José María de Villaverde y Larraz (Valladolid 1888-Paracuellos del Jarama, Madrid, 1936), fue discípulo de Cajal, pero se dedicó a la neuropsiquiatría a partir de su estancia junto a Bleuler en Zurich. Además de la traducción de la Psiquiatría de Bleuler, escribió obras como La epilepsia aparecida en Madrid en 1930, editada por E. Teodoro en un volumen en octavo de 184 páginas. O Conferencias sobre el Sistema Nervioso, en colaboración con Julián de la Villa y Eugenio Díaz Gómez, Madrid, Centro Editorial Marban, 1936, un volumen en octavo con 542 páginas y 14 láminas.
Luis Calandre, distinguido cardiólogo, dirigió el laboratorio de Anatomía Microscópica de la Residencia de Estudiantes. Es autor de Anatomía y Fisiología clínicas del corazón, publicado en Madrid, 1920, por Saturnino Calleja en un volumen en octavo de 125 páginas, 41 figuras y 18 láminas fuera de texto.
Galo Leoz (1880-1991). Colaborador de Cajal, se dedicó fundamentalmente a la oftalmología. Es autor de la obra Queratitis agudas y parasitarias, editado en Madrid, 1920, por Saturnino Calleja en un volumen en octavo de 148 páginas, 23 figuras y 2 láminas fuera de texto.