Nº 11 Diciembre, 2002-Enero, 2003
EDITORIAL
La Histología en España en el siglo XIX (1)
En este número, TERMILA comienza la reseña de algunas de las obras de Histología publicadas en España durante el siglo XIX y primer tercio del XX.
1. Introducción
Con el fin entender más adecuadamente la evolución del conocimiento de la estructura microscópica de los tejidos que constituyen los organismos vivos, podemos hacer las siguientes consideraciones:
a. Si bien los tejidos vegetales, con sus membranas celulósicas y su resistencia, habían permitido a los microscopistas de los siglos XVII y XVIII profundizar en su estudio, no ocurrió lo mismo con los tejidos animales que requerían, para un estudio adecuado, aplicar técnicas de fijación, inclusión, microtomía y tinción, que no fueron desarrolladas hasta la segunda mitad del siglo XIX.
b. Hasta finales del siglo XVIII se creía que los órganos animales estaban formados por fibras impregnadas de líquido orgánico. El cuerpo animal se concebía como un saco lleno de líquido y de fibras entrelazadas en distintas proporciones para formar cada uno de los órganos. Este nivel de conocimiento corresponde a la llamada teoría fibrilar.
c. Bichat (1771-1802) observó que los diferentes órganos podían ser descompuestos en elementos de aspecto y textura específicos que denominó tejidos. No usó el microscopio y su muerte prematura le impidió profundizar en el estudio de su teoría del tejido.
d. Schwann (1810-1882) describió en 1839 que los tejidos y órganos estaban constituidos por células. La teoría celular fue desarrollada por Kölliker en relación al desarrollo embrionario y a los tejidos animales normales (1844) y por Virchow en los tejidos patológicos (Patología celular, 1858).
e. El término histología fue introducido por Owen en 1844 para designar el estudio de la estructura fina de los tejidos. Hasta entonces se empleaba el término anatomía general que según una definición de la época se ocuparía de los tejidos primitivos que entran a formar parte de los órganos, considerados de un modo general. Por tejido se entendía cualquier especie de parte animal sólida que tuviera caracteres particulares.
2. Hitos en la Histología española
1847. Inclusión del estudio de la Histología en en el programa de Anatomía.
1873. Creación de la primera cátedra de Histología. Su titular fue Maestre de San Juan. El mismo funda la Sociedad Histológica Española (1874).
1897-1904 publicación de la Textura del sistema nervioso del hombre y los vertebrados de Cajal.
Con fines puramente prácticos, las publicaciones sobre histología en España pueden agruparse de la siguiente manera:
1. Publicaciones de la etapa inicial. Aproximadamente hasta 1870.
2. Publicaciones de la etapa de consolidación de la ciencia histológica en España.
3. Publicaciones de Cajal.
4. Publicaciones de autores posteriores a Cajal.
Cada una de ellas ocupará el editorial de sucesivos boletines.
BIBLIOGRAFÍA ESPAÑOLA SOBRE HISTOLOGÍA. ETAPA INICIAL
En 1807 se publicó en Madrid la obra cumbre de Xavier Bichat, el Tratado de Membranas, con el título Anatomía General aplicada a la Fisiología y a la Medicina, traducida por Ramón Trujillo. Apareció en cuatro volúmenes en octavo de 387, 445, 493 y 494 páginas, respectivamente. Los volúmenes I y II publicados por la Hija de Ibarra. Los volúmenes III y IV aparecieron en 1814 publicados por Ibarra y Francisco de la Porta, respectivamente.
Entre 1829 y 1830, Manuel Hurtado de Mendoza (?-1847) publicó su Tratado Elemental Completo de Anatomía en tres volúmenes en el que incluye un apartado dedicado a la Anatomía General.
En 1838 se publicó en Madrid por Alejandro Gómez, la segunda edición del Manual de Anatomía General de Bayle y Hollard, traducido por Cayetano Balseyro. La obrita, un volumen en octavo de 376 páginas, dedica un apéndice a la anatomía patológica
En 1844 el médico Lorenzo Boscasa Igual (1786-1857) publicó un Tratado de Anatomía en dos volúmenes que se considera como la obra anatómica española más importante de la primera mitad del siglo XIX. En ella se expone la Anatomía General sobre una noción del tejido anterior a la teoría celular.
Mariano López Mateos (1802-1863), catedrático de anatomía de Granada, escribe en el curso 1847-48 un Tratado de Histología y Ovología, publicado en 1852, al incluirse el estudio de estas materias (histología y embriología) en la asignatura de anatomía. Por esta obra, se considera a López Mateos como el introductor de la embriología en España. También es de destacar que utilizara el término histología muy poco tiempo después de su acuñación por Owen. Sin embargo, en su exposición no va más allá de las directrices marcadas por Bichat.
En 1863 apareció en Madrid, editado por Cárlos Bailly-Bailliere, el Manual de Anatomía General del discípulo de Schwann, van Kempen. La obra, un volumen en octavo de 450 páginas con 105 dibujos, fue traducida por Rafael Martínez Molina, catedrático de anatomía en Madrid a partir de 1857 y creador del Instituto Biológico, que llegó a ser un importante centro de estudios experimentales.
Un año después, en 1864, apareció la obra Elementos de Anatomía General o Histología Comparada del catedrático de la Escuela Veterinaria de Madrid Francisco Ortego Navas. La obra, un volumen en cuarto de 382 páginas y 60 figuras, fue editada en Madrid por T. Fortanet. Según indica el autor en el prólogo de la obra, sigue sobre todo los escritos de López Mateos y van Kempen.
Por último, citaremos la obra de Carlos Silóniz Ortiz (1815-1898) que tituló Tratado de Anatomía General, correspondiente a las lecciones dadas en el tercer trimestre del segundo curso de Anatomía Descriptiva y General, impartidas durante el año escolar de 1869-70. Apareció en Barcelona en 1870 editada por el Diario de Barcelona y ocupa las páginas 321 (portada ) a 442 más un índice de una hoja, de su tratado de anatomía.
Silóniz, catedrático de anatomía en Barcelona desde 1847, había publicado en 1857 la obra Del microscopio en su aplicación al diagnóstico. Su Anatomía General es notable ya que sigue la teoría celular pero después de su publicación su autor ya no seguiría la evolución de la histología española.