Nº 12 Febrero-Marzo, 2003
EDITORIAL
(Actualización del 7 de marzo, y el 22 de julio del 2003 y el 3 de agosto de 2005)
La Histología en España en el siglo XIX (2)
En este número, TERMILA prosigue la reseña de algunas de las obras de Histología publicadas en España durante el siglo XIX y primer tercio del XX.
BIBLIOGRAFÍA ESPAÑOLA SOBRE HISTOLOGÍA. ETAPA DE CONSOLIDACIÓN
En 1868 se publicó la traducción española de la Cellularpathologie de Rudolf Carl Virchow (1821-1902), aparecida diez años antes en su edición alemana original. La traducción fue hecha por Juan Giné Partagás y Bartolomé Robert desde la edición francesa de Picard de la segunda edición alemana. La versión española fue editada en Madrid por la Imprenta Española en un volumen en cuarto de 440 páginas y 144 figuras, bajo el título La Patología Celular, fundada en el estudio fisiológico y patológico de los tejidos.
En 1878 apareció una segunda edición española, esta vez traducida de la cuarta edición francesa por Alfredo Nadal Marriezcurrena, publicada en Madrid por Moya y Plaza en un volumen en cuarto de LII+527 páginas y153 figuras.
En 1872 se publicó en Madrid por Moya y Plaza, la primera edición de la histología de Aureliano Maestre de San Juan con el título de Tratado de Anatomía General en un volumen en cuarto de 1035 páginas y 136 figuras. Constituye el primer tratado español moderno de histología. Según indica en el prólogo, el objetivo del autor es dotar a los estudiantes de medicina de una obra actualizada de la materia.
La segunda edición, de 1879, también de Madrid por Moya y Plaza, se publicó con el título de Tratado elemental de Histología Normal y Patológica precedido de un resumen de Técnica Histológica. Apareció en un volumen en cuarto de 876 páginas y 214 figuras. Por error están repetidos los números de las figuras 183 a 192 por lo cual la última figura lleva el número 204. El autor da cuenta de las obras de Hontañón y de Julián Calleja aparecidas en el intervalo comprendido entre las dos ediciones de su Tratado.
Rafael Ariza Espejo (1826-1887), estudió en Sevilla y Cádiz, donde se licenció en Medicina. Se formó con Federico Rubio, Rudolf Virchow y Maestre de San Juan . Enseñó histología en la Escuela Libre de Medicina y Cirugía de Sevilla, en la de Pedro de Velasco en Madrid y en la Sociedad Histológica Española. Como micrógrafo trabajó en el laboratorio del Hospital de San Juan de Dios y en su domicilio particular. Muchas de sus publicaciones aparecieron en el Anfiteatro Anatómico Español, aunque luego fueron recogidas en la obra Escritos médicos del doctor don Rafael Ariza y Espejo, Madrid, E. Teodoro, 1888. Apareció en tres volúmenes en 4º de XXXVI+533 páginas+63 figuras = 539 páginas+24 figuras (números 64 a 87) = 495 páginas+14 figuras (números 88 a 101). Curiosamente en la biografía, tomo primero, la página XII está numerada como XII a XVI, no existiendo, por tanto, las páginas XIII a XVI.
A pesar de que la obra está fechada en 1888, debió llegar a su autor antes de este año, como lo demuestra el ejemplar que reproducimos, que lleva su propia dedicatoria autógrafa (recuérdese que Ariza Espejo murió en Madrid en 1887).
Un discípulo de López Mateos y de Maestre, Eduardo García Solá (1845-1922), figura fundamental de la histopatología española de la segunda mitad del siglo XIX, escribió en 1874 un Tratado de Patología General y de Anatomía Patológica. Apareció en Madrid, editado por Moya y Plaza, en un volumen en cuatro de 802 páginas y 98 figuras. A esta primera edición le siguieron otras cuatro hasta 1907.
García Solá se interesó también por la bacteriología y por los análisis clínicos. Correspondiente a esta última materia escribió un Manual de Microquimia Clínica que puede considerarse como pionera en España. Apareció en 1876 en Madrid editado por Moya y Plaza en un volumen en octavo de 230 páginas y 59 figuras.
En 1888 publicó su Tratado elemental de Histología e Histoquimia normales. La obra apareció en Barcelona, editado por Espasa y Compañía en un volumen en cuarto de 430 páginas y 191 figuras. En el prólogo explica el autor que el Tratado contiene cuantos detalles pudo comprobar durante quince años de trabajos histológicos en su Laboratorio de la Facultad de Medicina de Granada.
José Crous Casellas, profesor de Patología Medica en Valencia, publicó en 1878 un Tratado Elemental de Anatomía y Fisiología Normal y Patológica del Sistema Nervioso. La obra se publicó en Valencia por Pascual Aguilar en un volumen en octavo de 332 páginas y diez figuras correspondientes a la estructura histológica de la corteza cerebral, cerebelo y médula espinal. Es de destacar que Juan Crous pertenecía al claustro al que se incorporó Santiago Ramón y Cajal en 1883 como catedrático de Anatomía.
Al mismo claustro se había incorporado Peregrín Casanova Ciurana (1849-1919) en 1875 como catedrático de Anatomía Descriptiva y General, el cual inició al poco tiempo una activa relación con Haeckel que le llevó a ser defensor y propagandista de sus ideas evolucionistas. Como muestra de ese interés, se puede mencionar el prólogo que escribió para la versión española de Ensayos de Psicología Celular de Ernest Haeckel, publicada en Valencia por Pascual Aguilar en 1882 en un volumen en octavo de XXXVI+139 páginas y 24 figuras. En la obra se reproducen dos conferencias de Haeckel sobre citología teórica aplicada a la teoría de la evolución.