Nº 24 Febrero-Marzo, 2005
EDITORIAL
La Anatomía en España en el siglo XIX (1)
En este número, TERMILA comienza la reseña de algunas de las obras relativas a la Anatomía publicadas en España durante el siglo XIX y primer tercio del XX.
Introducción
La anatomía, básicamente descriptiva de los siglos anteriores, dio paso en el siglo XIX al desarrollo de nuevas ciencias como la anatomía comparada, la anatomía microscópica o la embriología.
En España, el prometedor renacer de la ciencia médica del siglo XVIII, reflejado en el saber anatómico por tratados como los de Manuel de Porras (1716) y Martín Martínez (1728) o los estudios de Antonio de Gimbernat (1793) y que culminó con el tratado de Bonells y Lacaba (1796-1800), fue truncado durante el periodo de la Guerra de la Independencia y del reinado de Fernando VII, caracterizado este por su cerrada actitud ideológica. A partir del reinado de Isabel II, es decir en la etapa intermedia, mejoraron las condiciones lo que permitió la aparición de un tratado anatómico como el de Boscasa, en la vanguardia de la ciencia europea. Esta etapa fue seguida por un activo periodo en el que destacaron anatomistas tan importantes como Juan Fourquet Muñoz, su discípulo Julián Calleja, Marcos Viñals, Rafael Martínez de Molina o Pedro González de Velasco.
Se siguen editando los tratados de autores del s. XVIII, como los de Martín Martínez y Juan de Dios López.
En 1728 publicó su obra más importante, Anatomía completa del hombre, que conoció ocho ediciones a lo largo del siglo XVIII. Constituye un resumen del conocimiento anatómico de la época sin aportaciones originales. Las última edición de Benito Cano, aparecida en Madrid en 1788, aún se manejaba en los primeros años del siglo XIX.
Como ejemplo podemos citar la edición de 1745, aparecida en Madrid y editada por la Imprenta Real en un volumen en cuarto, compuesta de portada + 14 hojas + retrato + 592 páginas +4 hojas (índice) + XXII láminas fuera de texto.
La obra está magníficamente ilustrada con 22 láminas como las mostradas aquí
La influencia de Martín Martínez en la medicina española queda manifiesta con la reedición de sus obras muchos años después de su muerte. Su Examen nuevo de cirugía moderna aún tenia aplicación en 1811.
Juan de Dios López (Madrid, 1711-Madrid, 1773), cirujano mayor del Hospital de Corte escribió un Compendio anatómico dividido en cuatro partes, cuyos dos volúmenes fueron editados en Madrid entre 1750 y 1752. Fue utilizado como obra de texto durante medio siglo por lo que apareció reeditado en 1791 y 1818, esta última edición corregida y aumentada por José Fernández del Valle, edición poco justificada ya que años atrás había aparecido la obra mucho más moderna de Bonells y Lacaba.
La
segunda edición también titulada Compendio anatómico dividido en cuatro partes,
apareció en Madrid en 1791, editada por la Viuda de Marín. Consta de dos
volúmenes en octavo de V + 242 páginas y 2 hojas + 238 páginas + 1 hoja,
respectivamente.
La tercera edición, titulada Compendio anatómico y fisiológico, se editó por Villalpando en Madrid en 1818, igualmente en dos volúmenes de 518 y 548 páginas respectivamente. Esta edición corrió a cargo Juan Fernández del Valle.
El jesuita Lorenzo Hervás y Panduro (Horcajo de Santiago, Cuenca, 1735-Roma, 1809) escribió El hombre físico, ó anatomía humana físico-filosófica. Apareció en Madrid, Librería de Ranz, en 1800, en dos volúmenes en cuarto con 4 hojas + 480 páginas y 2 hojas + 564 páginas, respectivamente. Constituye un tratado divulgativo de buen nivel científico.
Jaime Bonells, médico barcelonés e Ignacio Lacaba y Vila (Barcelona, 1745 - Roma, 1814) escribieron en colaboración el Curso completo de Anatomía del cuerpo humano. Se editó por Sancha en Madrid entre 1796 y 1800 en cinco volúmenes. Es una obra de un valor científico muy superior a las anteriores.
Hubo una segunda edición de Fuentenebro, Fermín Villalpando y Martínez Dávila, Madrid, 1820. Los cinco volúmenes en cuarto comprenden 211, 174, XII+273, 246 y 312 páginas respectivamente.
Bonells, que fue médico de los duques de Alba, había escrito en 1786 la obra Perjuicios que acarrean al género humano y al Estado las madres que rehuyen criar a sus hijos en la cual defiende las ventajas de la lactancia materna.
Ignacio Lacaba, en colaboración esta vez con Isidro de Isaura, publicó en 1799 en Madrid, Imprenta Real, un atlas titulado Prontuario Anatómico Teórico-Práctico del cuerpo humano. Primera parte. De los huesos del esqueleto de un adulto.