Nº 28 Octubre-Noviembre, 2005
EDITORIAL
Los comienzos de la Genética en España (1)
(Actualizado el 31 de octubre del 2005)
En este número, TERMILA inicia la reseña de algunas de las obras relativas a la Genética publicadas en España.
Introducción. Antecedentes históricos
La genética es la ciencia que estudia la transmisión de los caracteres que definen los organismos vivos, o lo que es lo mismo, el proceso por el cual los seres vivos dan lugar, al reproducirse, a seres semejantes a ellos.
El interés del hombre por la herencia de los caracteres de animales y plantas es, probablemente, tan antiguo como la propia humanidad. El cruzamiento de progenitores de diferentes características, con el fin de obtener una descendencia particular, proceso denominado hibridación, fue experimentado desde muy antiguo. Investigadores como Kölreuter en el siglo XVIII y Gärtner, Vilmorin o Dalton en el XIX, trabajaron en este tema.
Pero los planteamientos básicos de la genética moderna se establecieron en la segunda mitad del siglo XIX. La teoría celular, la evolución biológica, la variabilidad de la especie, las poblaciones o la mecánica de la fecundación, fueron estudiados o establecidos en ese periodo y por ello biólogos como Schwann con su teoría celular, Virchow que consideraba la división celular como base de la continuidad de la vida, Darwin estudiando la evolución biológica, Nägeli al considerar al núcleo celular como portador de la herencia, Boveri quien puso en evidencia el papel de los cromosomas en la herencia, van Beneden descubridor de la meiosis, Weismann que lanzó el concepto de somatoplasma y plasma germinal, Miescher quien aisló de la nucleina o Wilson papel de la cromatina como material genético, crearon con sus estudios el clima adecuado y el interés por lo que después sería el objeto concreto de la genética.
Oskar Hertwig describió en 1875 la fecundación del óvulo por el espermatozoide en el erizo de mar en los términos siguientes: La fecundación consiste en la fusión de dos núcleos de células sexuales diferenciadas. Esta afirmación representa la esencia de nuestra moderna teoría de la fecundación. La traducción al francés de su Tratado de embriología recoge estas experiencias.
Fueron las experiencias de Gregor Mendel, acertadas y metódicas, las que aclararon el mecanismo íntimo de la herencia. Experiencias acertadas porque supo elegir un material de investigación adecuado a sus propósitos y metódicas porque aplicó el rigor científico en su interpretación.
Si bien Mendel interpretó correctamente sus resultados, lo que le permitió enunciar las leyes generales de la herencia, la importancia y trascendencia de los mismos escaparon a su imaginación. Ello fue debido a que por aquel tiempo dominaban ideas erróneas de Darwin y de los darwinistas sobre mecanismos la herencia de los seres vivos (pangénesis) y a que la autoridad científica a quien Mendel sometió sus estudios, Nägeli, careció de la perspicacia necesaria para valorarlos.
Mendel leyó sus experiencias sobre híbridos del guisante en 1865 y las publicó en 1866: Versuche über Pflanzenhybryden. Verh. des Naturforscher-Vereines in Brünn. Bd IV. 1866. S. 1.
Wilhelm Olbers Focke en su obra Die Pflanzen-Mischlinge: Ein Beitrag zur Biologie der Gewächse, publicada en Berlín en 1881, cita repetidamente las experiencias de Mendel, pero su trascendencia se puso de manifiesto por los trabajos publicados en 1900 de forma independiente por los botánicos Hugo de Vries, Carl Correns y Erich Tschermak en los Berichte der Deutschen Botanischen Gesellschat , en los que llegaban a las mismas conclusiones que Mendel. De este núcleo arrancó la genética moderna.
Hugo de Vries había descubierto la plasmolisis en células vegetales lo que fue la base de posteriores estudios físicoquímicos de Arrhenius y Van't Hoff.
Su contribución más trascendental en la genética fue la observación de una mutación espontánea heredable en Oenothera lamarckiana. Tal fenómeno sirvió para entender mejor los mecanismos de la evolución biológica.
El término Genética fue introducido por Bateson en 1901 para definir el estudio de la herencia y de la variación. En 1909 Johannsen creo el término gen como el factor unitario que define la herencia.
Desde entonces la genética se desarrolló en lo que podemos considerar su etapa clásica. Durante este periodo, que duraría cuarenta años, destacaron científicos como Thomas Hunt Morgan quien, trabajando con la mosca del vinagre, Drosophila melanogaster, descubrió la herencia ligada al cromosoma X y la base cromosómica del ligamiento, Herman Joseph Muller quien encontró que los rayos X aumentaban la frecuencia de las mutaciones, Barbara McClintock quien estudiando el maíz descubrió que la recombinación genética implica un intercambio de material entre cromosomas homólogos o Gunter Stern que estudió la recombinación en Drosophila.
La introducción a partir de 1940 de técnicas de investigación molecular, abrió la etapa de la denominada genética molecular con el descubrimiento de la relación entre genes y enzimas, es decir, el papel de los ácidos nucleicos y proteínas en los procesos de la herencia. En este periodo destacan figuras como James Watson y Francis Crick quienes descubrieron la estructura en doble hélice del ADN, Arthur Kornberg que aisló la polimerasa del ADN o Severo Ochoa que aisló la polimerasa del ARN.