Nº 3 Agosto-Sptiembre, 2001
EDITORIAL
Academia Médico-Práctica de Barcelona y aNEXOS
En 1798 se publicó el primer volumen de las Memorias de la Academia Médico-Práctica de Barcelona. En dicho volumen se incluye un trabajo de Francisco Salvá y Campillo en defensa de la inoculación antivariólica (1), dos años después de que Jenner inoculará al niño James Phipps pus extraído de la pústula de viruela vacuna que la vaquera Sarah Nelmes tenía en un dedo. Salvá, aparte de a la medicina, se dedicó a la física y a la ingeniería. Estudió la electricidad aplicada a la telegrafía, inventó, con su amigo Sanponts una máquina para separar la parte leñosa de las fibras del lino y del cáñamo empleadas en la industria textil, y él mismo ideó un "barco-pez" para la navegación submarina aunque nunca llegó a construirlo.
Francisco Sanponts y Roca (2) fue miembro y secretario de la Academia Médico-Práctica de Barcelona y codirector de la publicación Memorias de Agricultura y Artes junto al botánico Bahí y al químico y farmacéutico Carbonell.
Francisco Carbonell y Bravo publicó su obra más importante, Elementos de Farmacia, en latín en 1796 y en español en 1802 (3). Fue nombrado profesor de química de la Real Junta de Comercio de Barcelona. En 1805 y a los dos meses de comenzar el curso, perdió un ojo a consecuencia de un accidente durante una demostración práctica en el laboratorio. Es un símbolo del carácter heroico de los que se han dedicado a la actividad científica en España.
Aureliano Maestre de San Juan (4), primer catedrático de histología en España, constituye otro ejemplo de ese carácter heroico ya que sufrió un accidente, también en el laboratorio, que le dejó ciego, muriendo, como consecuencia del mismo, dos años después pobre y abandonado a pesar de tener entre sus discípulos a médicos tan eminentes como Cajal. Aparte de su heroicidad, otro carácter que define a la ciencia española es la facilidad con que los miembros que la practican entran en descarnadas polémicas con sus colegas. Santiago Ramón y Cajal la tuvo con Ferrán a propósito de la vacunación anticolérica.
Jaime Ferrán y Clua (5) tuvo agrias disputas con Turró que terminaron con su sustitución por el propio Turró en la dirección del Laboratorio Municipal de Microbiología en Barcelona.
Ramón Turro i Darder (6), por otro lado, llevó a cabo un ataque furibundo contra Letamendi en una serie de cartas publicadas en el Siglo Médico.
Las obras de José de Letamendi, entre las que destacan dos libros de medicina, Patología General (7) y Clínica General (8), están impregnadas, desde luego, de un fuerte carácter especulativo. Pero llevó a cabo otras funciones más positivas como el informe que hacia 1860 emitió la Comisión de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales del Ateneo Barcelonés, y de la cual Letamendi era presidente, sobre las pruebas que Monturiol estaba realizando con el Ictineo, su primer prototipo de submarino.
Narciso Monturiol (9) también sabía del carácter heroico y polémico de la investigación en España aunque probablemente desconoció la iniciativa de navegación submarina del "barco-pez" de Francisco Salvá.
(1) Francisco Salvá. Memoria premiada por la Real Sociedad de Medicina de Paris en la junta pública en la Quaresma del año 1790 sobre las utilidades y daños de los purgantes y de la ventilación de las viruelas. Memorias de la Real Sociedad Médico-Práctica de Barcelona. Madrid, Imprenta Real, 1798
(2) Francisco Samponts. Observación de la calentura pemphingoides de Hipócrates. idem
(3) Francisco Carbonell. Elementos de Farmacia. Barcelona, J. F. Piferrer, 1802
(4) Aureliano Maestre de Sanjuán. Tratado de histología normal y patológica, precedido de un resumen de técnica histológica. Madrid, Moya y Plaza, 1879.
(5) Jaime Ferrán. La inoculación preventiva contra el cólera morbo asiático. Valencia, R. Ortega, 1886.
(6) R. Turró. Orígenes del conocimiento. El hambre. Barcelona, Minerva, s.a. (Prólogo de Miguel de Unamuno, 1916).
(7) José de Letamendi. Curso de patología general. Madrid, E. Cuesta, 1883-1889.
(8) José de Letamendi. Curso de clínica general. Madrid, 1884
(9) Narciso Monturiol. Memoria sobre la navegación submarina. Barcelona,, Narciso Ramírez, 1860.