Nº 8                   Junio-Julio, 2002


EDITORIAL

(Actualizada el 4 de marzo de 2003)

La Fisiología en España en el siglo XIX (2)

En este número, TERMILA  continua editando la reseña, iniciada en el número anterior, de algunas de las obras de fisiología publicadas en España durante el siglo XIX.

2. Bibliografía española sobre Fisiología en el periodo de catástrofe

Correspondiente a la Guerra de la Independencia y al reinado de Fernando VII (hasta 1833), en este periodo las instituciones fueron desmanteladas, sufriendo la vida cultural la interrupción de su desarrollo. El régimen absolutista desconfió sistemáticamente del saber científico y médico desarrollado durante la etapa liberal que le precedió y sus cultivadores fueron perseguidos hasta verse abocados al ostracismo o al exilio. 

Como en la etapa anterior, distinguimos la producción original de autores españoles de la de obras de autores extranjeros vertidas a nuestro idioma.

Las obras escritas por fisiólogos españoles en estos años son escasas y poco originales. Ejemplos son la de Juan Vicente Carrasco  y la de Juan Mosácula.

Juan Vicente Carrasco fue autor de una obra titulada Compendio de Fisiología, publicada en Madrid en 1817 y destinada, como la de Mosácula, a los estudiantes de Medicina y Cirugía. Como el autor indica, sigue la doctrina del fisiólogo francés Dumas, cuyos  Principios de Fisiología vertidos al castellano, menciona en el texto.

La obra, publicada en dos tomos en 16º, de 472 y 420 páginas, se acompaña de un prólogo de cuatro hojas al final del cual dice "La Real junta superior gubernativa de Cirugía, considerando útil para la enseñanza de los alumnos de los Reales Colegios del reyno la presente obra, ha tenido a bien determinar se coloque entre las demás obras elementales que deben servir de texto para las lecciones ordinarias en sus respectivos ramos". En dicho prólogo solo se citan dos fisiólogos, Haller y el propio Dumas. Según indica, le cupo el honor de presentar al público la traducción de la obra de Dumas y por motivo de encontrarse esta a punto de agotarse, se decidió a realizar un compendio de la segunda edición francesa. Acepta el autor, por tanto, la falta de originalidad de su obra, concebida únicamente como texto para los estudiantes de medicina y cirugía.

Juan Mosácula Cabrera, catedrático de fisiología en el Colegio de San Carlos de Madrid desde 1819, fue separado durante dos años de su cátedra por el gobierno absolutista debido a sus ideas liberales. Fue seguidor de Magendie y Adelon y publicó unos Elementos de Fisiología Especial, obra de texto para los alumnos del Colegio, basada en la Fisiología de Adelon. La obra fue publicada  en Madrid en 1830 por Hijos de Catalina Piñuela, en dos tomos en 16º, de XIV+516 y VII+470 páginas, respectivamente.

Los tratados de fisiología vertidos al castellano fueron, en este periodo, más numerosos. Aparte de la citada de Dumas, se publicaron dos obras de Broussais, ambas en 1827.

Pedro Sanz, en Madrid, publicó los Principios de la medicina Fisiológica y Examen de la Anatomía Patológica y de algunas doctrinas nuevas

Constituyó un volumen en 8º de 289 páginas de las cuales sólo las quince primeras se dedican a la fisiología 

 Manuel Hurtado de Mendoza tradujo el tratado de Fisiología de su maestro Broussais. La obra fue publicada en Madrid en 1827 por Fermín Villalpando en dos tomos en 4º, de VIII + 336 y 341 páginas, respectivamente. Broussais,  jefe de los servicios sanitarios del ejercito francés en España y profesor de la facultad de medicina de París, fue famoso por el dogmatismo de sus teoría (broussismo) según las cuales, todas las enfermedades tienen un origen inflamatorio, fundamentalmente de localización gastrointestinal. Manuel Hurtado de Mendoza que le había conocido en España, se exilió en Francia al terminar la guerra de la Independencia, obteniendo el título de doctor en medicina en París donde tuvo como maestro al propio Broussais, adoptando fervientemente sus teorías. Regresó a España en 1820, desplegando una gran actividad científica aunque su situación cambió bruscamente hacia 1834 con el hundimiento del broussismo y la pérdida de la protección que los intelectuales afrancesados habían disfrutado de Fernando VII.

La Fisiología de Magendie bajo el título de Compendio Elemental de Fisiología, se publicó en Barcelona entre 1828 y 1929 por la Viuda e Hijos de Antonio Brusi en tres tomos en 4º, de VIII + 280 páginas + 4 hojas+ 5 tablas plegadas (tablas I a IV) = 233 páginas =210 páginas + 2 láminas. La traducción corrió a cargo de Ramón Frau, catedrático del Real Colegio de Medicina y Cirugía de Barcelona y de Juan Trias, primer médico del Hospital de Palma de Mallorca.

Magendie, descubridor de la función  de las raíces de la médula espinal, de la anafilaxia e introductor de drogas como la estricnina y morfina, fue profesor en el colegio de Francia donde tuvo como alumno a Claude Bernard.

En 1831 se publicó en Madrid por los Hijos de Doña Catalina Piñuela, el Manual de la Fisiología del Hombre de Hutin en un volumen en 8º de 493 páginas, traducido por Julián José Rodríguez del Valle. Se trata de un manual dedicado a los estudiantes de medicina y cirugía, adaptado a las enseñanzas de fisiología en la Facultad de Medicina de París y que recoge los conocimientos aportados por diversos autores como Richerand, Dumas, Broussais, Magendie, Adelon, etc.


Indice